Francia.- A un año del incendio de la catedral de Notre Dame, las labores de rescate de la estructura se han visto obstaculizadas por la cuarentena obligatoria frente a la pandemia de coronavirus (COVID-19) que se ha propagado en París y el resto de Francia.
“Notre Dame es una dama de 850 años”, dijo el rector del recinto, Patrick Chauvet, a la cadena de noticias BBC y subrayó: “es una anciana herida”. Las llamas devoraron un 15 de abril de 2019 la torre principal de una de las catedrales más longevas de Europa.
Ahora, en medio del aislamiento decretado para detener el número de contagios de COVID-19 en el país, Chauvet relató al medio británico que el emblemático lugar ha creado un vínculo simbólico con los ancianos y grupos vulnerables ante la enfermedad, “la han dejado sola, pero no abandonada”, subrayó.
El rector de Notre Dame recuerda el incendio y cada detalle, destacando que, en algún punto de aquel incendio, los bomberos consideraron dar por perdida toda la estructura, tras la caída de la icónica aguja de estilo medieval. No obstante, la edificación continúa de pie, en espera del rescate.