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Mickey Mouse está de fiesta

La primera aventura de Mickey Mouse fue Plane Crazy (1928), una animación muda que mostraron a inversionista y que no consiguió ningún distribuidor interesado, a pesar de que en este corto también presentaban a Minnie Mouse, la novia del roedor.

Pero este par no se rindió, es por eso que Disney e Iwerks volvieron a intentar captar el interés de la audiencia con una nueva película sobre los mismos personajes, The Gallopin’ Gaucho.

Esta pretendía ser una parodia de una películas del afamado actor de la época del cine mudo, Douglas Fairbanks, titulada The Gaucho. Y aunque ambos se habían esforzado en presentar una historia interesante, tampoco lograron llamar la atención de nadie, así que decidieron enlatarlo y trabajar en un siguiente proyecto que sin saberlo, los catapultaría tanto a ellos como a Mickey Mouse a la fama: Steamboat Willie.

Como siempre lo demostró, Walt Disney innovó con este cortometraje de apenas 7 minutos. Para empezar, se trató de la primera producción que tenía sonido, pero él no fue el primero que combinó este elemento con música y diálogos sincronizados.

La historia nos muestra a Mickey dirigiendo el barco Steamboat mientras silba una pegajosa melodía. Al momento aparece el capitán del barco, el Capitán Pete, y lo echa, para conducir él. Se detiene el barco para recoger la carga, y cuando están a punto de zarpar otra vez, aparece Minnie, que ha perdido el barco, pero el ratón la ayuda a subir con una grúa.

El propio Walt puso la voz, tanto de Mickey como de Minnie, aunque no había diálogos, solo ruidos tipo risas, llanto y gritos. El público que acudió al estreno de este cortometraje el 18 de noviembre de 1928 quedó muy impresionado por el uso de la música con fines cómicos, porque las películas sonoras todavía eran una gran innovación, y la primera cinta de este tipo, El cantante de jazz de Al Jolson se había estrenado un año antes.

Y como dirían por ahí… el resto es historia. Mickey Mouse pasó a ser rápidamente uno de los personajes de animación más populares de su época, cosa que permitió a Walt estrenar de nuevo los dos primeros cortos, a los cuales les agregó sonido y se convirtieron en un éxito. Pero el ratón favorito de muchos no hablaría hasta 1929 con el estreno de The Karnival Kid, donde dijo sus primeras palabras: “Hot dogs, Hot dogs!”.

Aunque este cortometraje fue el tercero que Disney creó, está considerado por muchos como el verdadero debut del personaje. Desde entonces, Mickey ha evolucionado (conservando en la medida de lo posible su aspecto clásico), ha aparecido en más 100 producciones animadas y se convirtió en el emblema de la compañía de animación – no por nada, la famosa escena de inicio de Steamboat Willie sigue apareciendo al inicio de las películas de la empresa–.