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La eterna migración

Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- Los mexicanos conocemos el nombre, sobre todo los de la frontera norte, como si le perteneciera a un cuerpo policiaco encargado de agarrar a los “mojados” para devolverlos a sus lugares de origen.

Pero el asunto migratorio tiene su origen desde los primeros tiempos de la humanidad; baste recordar que de principio y por fuerza natural el ser humano era nómada.

La diáspora judía es un fenómeno histórico sobre la dispersión de los israelitas fuera de lo que se considera su patria ancestral y de las comunidades construidas por ellos en todo el mundo. Profundizar sobre los por qué nos llevaría a otros temas.

La migración se da dentro de los países y entre países, sea laboral, obligada o no, o de otro tipo como puede ser huir de la miseria, de la inseguridad o en búsqueda de nuevos horizontes. La migración que hoy nos ocupa es la que ocurre por la pobreza y la inseguridad. 

El llamado triángulo del norte en Centroamérica integrado por Guatemala, Honduras y El Salvador, junto con México, son los países en donde una parte importante de su población vive en miseria y en riesgo de vida por la inseguridad optando por intentar migrar a los Estados Unidos como medio de solución a sus problemas.

Es obvio que ningún país está preparado para recibir las oleadas de seres humanos en busca de una mejor vida, pero eso de hacerle el trabajo sucio a EU deja mal parado a quien sea.

Biden no se parece nada a su antecesor Trump, pero igual necesita que se regularice la migración hacia su país y para mala fortuna nuestra estamos en medio del camino, de ahí que se le pida a nuestro gobierno que se contenga a los migrantes en la frontera sur.

También es obvio que nuestro país no está preparado para tal cosa, se carece de instalaciones para albergarlos si se les detiene, no existe una policía migratoria suficiente por lo que tienen que entrar la Guardia Nacional y el Ejército, amén de los policías que en el camino se topan con ellos.

La desgracia de estos centroamericanos se une a la de los mexicanos porque ellos están siendo contenidos en la frontera sur y los paisanos en la norte.

¿Cómo se les detiene? Con lo que hay. En México a trancazos y hacinándolos en donde sea y como sea. Agregue usted que los que burlan el cerco en la frontera sur, todavía deben exponerse a ser secuestrados por bandas organizadas que los extorsionan, en el mejor de los casos, porque también los obligan a trabajar en sus ilícitos negocios y luego los matan.

Con todo lo comentado, ¿cómo están los Estados Unidos en la actualidad? El intento de respuesta: hay 35 millones de latinos, de los cuales poco más de 20 millones son mexicanos, pero aun así necesitan más gente porque su población está promediando mayor edad cada año, de ahí la necesidad de regularizar dos cosas, a los que ya están en EU proveerlos de papeles y abrir sus puertas a otros países para las diversas labores con déficit de trabajadores.

Orden en el proceso quieren los necesitados de gente trabajadora. Huir quieren los trabajadores. ¿Cómo conciliar? El tiempo lo arregla, sí, ¿pero quienes no tienen el tiempo para esperar? En fin, está complicado el tema, por eso siguen repartiendo y recibiendo golpes. ¿Cómo queda nuestro gobierno? Mal con todos, pues no hay solución ni en el presente ni en el corto plazo, tal vez en el mediano o largo plazo encuentren cómo resolverlo.

Usted tiene su opinión, aquí le dejo los comentarios como un rosario meditado, no como el de la Virgen y Jesús que trata de su vida, pasión, muerte y resurrección, pero sí de sufrimiento.