Inicio LA OTRA NORMALIDAD Vivir en la incertidumbre

Vivir en la incertidumbre

Jorge Quintana.- Conforme avanza el proceso de vacunación en nuestro país, parece que lo que le distingue es la falta de planeación, la incapacidad y la estrategia electorera de la campaña de aplicación.

Empezó por poblaciones de pocos habitantes y escaso contagio, para luego volcarse en estados que aseguran, pueden dar más votos para morena, luego la Ciudad de México, gobernada por morena o por la 4T como quieran llamarle y total que a Juárez, que bastantes votos dio a morena en el 2018, no se conoce cuando le va a tocar la suerte de que lleguen las vacunas.

¿Y donde están nuestros representantes en el Congreso de la Unión? ¿Dónde su gestión por los habitantes de sus distritos que tan generosos fueron con ellos y ellas, el 2018, les entregaron su voto y su confianza, con la esperanza de que por fin, ahora si nos hagan caso en el centro del país y se acuerden que acá también es México?

Mientras se ocupan los integrantes de las cámaras legislativas de definir cuantos gramos de marihuana son suficientes para una persona en su consumo diario, se olvidan que representan a quienes hoy, exigen certeza en su salud, seguridad de vida, ellos se extienden quince horas en sesión para determinar la importancia del consumo de enervantes.

Esa es la importancia que merecemos de nuestros representantes, mejor atender las exigencias del Presidente y su camarilla de funcionarios, antes que perder la relación con quien decide si son o no importantes en su proyecto de gobierno.

Las y los chihuahuenses, para variar estamos fuera de las prioridades del gobierno federal, sobran las pruebas para demostrarlo, otra vez tan lejos del centro y tan lejos de nuestros representantes.

A esperar con paciencia y más defunciones y contagios, que los responsables de gobernar el país, volteen hacia la frontera norte, porque indudablemente, parecen administrar solo para el Sur y el Sureste.

Mientras el Secretario de Relaciones exteriores, ve inútil su gestión en la ONU, mejor ocupa su tiempo como jefe de adquisiciones de la vacuna, en espera de que pasen rápido estos tres años, para poder postularse a la Presidencia de la Republica y cobrar las facturas a una, cada vez más, fracasada cuarta trasformación.

En resumidas cuentas, la vacuna será una realidad para todos los habitantes de la frontera, si los cálculos no fallan, para el 2024, para que nuevamente con fines electoreros, digan que es gracias a morena y a la bondad del Presidente de la Republica.

A resignarnos, no estamos presentes en el mapa de las decisiones nacionales, ni siquiera en la mente de legisladoras y legisladores, al fin, estamos muy lejos y significamos muy poco en el padrón electoral nacional.