Inicio EL MEOLLO DEL ASUNTO Violencia entre menores de edad

Violencia entre menores de edad

Daniel Valles.- La Familia es Primero es un programa de análisis profundo de la problemática que atraviesan las familias el día de hoy. Se trasmite los domingos, a las 10 hrs, por el 1300 del AM.

Uno de esos problemas que analizo es la violencia exacerbada que estamos viendo diariamente, como el asesinato de Melanie y Rosita, dos menores de edad recientemente asesinadas y cuyo hecho simbra a la sociedad juarense.

Al principio de la década de los 90, sucedía lo mismo. Entonces eran “jovencitas”, como les llamaban, quienes aparecían asesinadas de horrenda manera. Nacía la leyenda negra de “las muertas de Juárez”.

En aquel tiempo de igual forma, recuerdo que la gente se manifestaba a través de las estaciones de radio y de televisión. No existían las redes sociales, como ahora, donde de igual forma las personas se hacen presentes.

Esto cambió en parte. Pues hay redes sociales virtuales y las edades de las víctimas han disminuido. De igual forma la de quienes cometen las atrocidades, los crímenes cambió. Ahora son menores de edad.

Cada vez aparecen más personas violentas con esas características. Son menores de edad y las víctimas no llegan a la docena de años vividos. ¡Terrible! La gente se queja, reclama, protesta. Las familias de las víctimas, igual que antes, permanecen impávidas, dolidas, devastadas, impotentes. Eso no ha cambiado.

El decir de la autoridad tampoco ha cambiado, solo la forma de la violencia y la edad de quienes comenten tales actos cambió. ¡Ah!, también se han agregado mujeres a las bandas criminales.

Hace treinta años la gente y la sociedad se preguntaban qué está pasando o qué nos pasó. De igual forma se preguntan hoy lo mismo. La respuesta para ellos también es la misma, pero es una a la que la autoridad y gran parte de la sociedad le hace poco caso. La multiplicación geométrica de la violencia.

Violencia que cunde debido al contraejemplo de lo que le he escrito en varias ocasiones. Por ejemplo, el 27 de febrero de 2019, escribí lo siguiente en lo que titulé, “Violencia sin freno”.

“Cada generación de personas que comenten hechos violentos y criminales es más peligrosa que la anterior. De acuerdo con estudios realizados, cuyos datos tengo en mis archivos, el 80% de las más violentas personas que cometen estos actos violentos se debe a que evitan con facilidad la detención o el arresto”.

Es decir, un factor de impunidad. Que es uno de varios que permite y alienta la violencia.

En mis artículos y comentarios en el programa “La Familia es Primero”, he dicho muchas veces que el crimen empieza cuando la infancia termina a corta edad porque se evita que los niños sean niños a edades tempranas, porque se evita que crezcan sanamente robándoles el proceso de aprendizaje y esto los lleva a las pandillas, a la promiscuidad, al desenfreno, porque no hay que decirles que no y dejarlos que sean libres. 

Los menores responden a una fórmula ya comprobada a la que de igual forma responden los seres humanos, las personas de cualquier edad: “Cabezas llenas y corazones vacíos producen violencia”.

Se llenan la cabeza de cosas y situaciones que ven, que leen, que les comentan sus pares. ¿Dónde lo ven? Ya no es en la televisión, como decíamos hace 30 años. Hoy tienen todo en la palma de su mano. Sobran lugares. Sobran celulares. De seguro alguien me dirá, como me dijeron hace treinta años: exagera, es usted un exagerado.

Pues viera que no, porque entonces dije que esto pasaría. La multiplicación geométrica de la violencia y que subiría el tono de los hechos violentos. Los casos de Melanie, de once años de edad y de Rosita, de apenas 13 años, lo demuestran. 

Dos menores de edad que fueron asesinadas de diferente forma por otros menores de edad. Así lo reportaron la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM). Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), reporta que Chihuahua es una de las seis entidades más violentas del país en este tipo de violencia.

Los estados con mayor violencia sistemática contra las niñas, señala el reporte, son: Guerrero, Tlaxcala, Sonora, Sinaloa, Guanajuato, Colima y Chihuahua, de acuerdo al Unicef.

La nota cita declaraciones sin sentido y hasta estultas de las personas que se dedican a combatir la violencia. Las autoridades y algunas instituciones han declarado sobre el hecho desde algunas ideologías y la corrección política, más que desde una premisa real y verdadera que pueda ayudar a disminuir la violencia.

Sí, dicen y declaran muchas cosas, pero el que lo digan no quiere decir que tiene certeza y mucho menos lo que mencionan cuenta la sinceridad. Certeza y Sinceridad, dos baluartes y virtudes de la Verdad.

Como la verdad de que la falta una fe fuerte o un sentido igualmente fuerte de autoestima, o principios morales fuertes, elementos absolutamente necesarios para combatir y controlar la violencia. Ya que, sin ellos, la mayoría de la gente acepta cualquiera otro sistema de “valores”, aunque éstos sean sin sentido o sin lógica alguna y que sirven solo para llenar su cabeza y mantener vacío su corazón como han hecho hasta hoy. Ahí El Meollo del Asunto.

(*) Daniel Valles es el Comisionado Internacional Anticorrupción de la OMPP

Artículo anteriorPromiscuidad partidista, las alianzas contra natura
Artículo siguienteEn la Hoguera