Inicio PALITROQUES Su Excelencia

Su Excelencia

Cualquiera que se tome a sí mismo demasiado en serio, corre el riesgo de hacer el ridículo. Václav Havel, escritor y político checo

Cuauhtémoc Monreal Rocha.- Para nosotros, simples mortales que vamos de paso por el mundo, la mejor película de Mario Moreno “Cantinflas” fue, sin duda alguna, “Su Excelencia”, cuyo discurso, en el pleno de la ONU, según la película, dejó atónitos a los “Unos” y a los Otros; insistimos, la película desquitó el boleto que en aquel tiempo, era barato.

Nos acordamos del mimo, porque la semana pasada se dejó ir a la ciudad de “Nueva Yorc”, para asistir a una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU (no al pleno de la misma), un hombre que lleva 3 años 3 sin entender o aceptar que es el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, pues cada día se aleja más de la realidad de esta chulada de país, donde, por el bien de todos, como eslogan populista es: Por el bien de todos primero los pobres.

Hasta eso, el viejo fue bien recibido por la audiencia y algunos mexicanos folclóricos que le desearon feliz estancia en la urbe neoyorquina; Andrés, ya en la tribuna del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, se aventó, casi de corridito, su alocución, donde de pronto, convirtiéndose en el redentor mundial de los pobres, instó a los ricos, a los muy ricos y a los burgueses del mundo, a que no sean gachos y donen, del dinero que les sobra, todos los millones de dólares que puedan, para ayudarles a medio subsistir a 750 millones 750 de pobres esparcidos por la faz de la tierra y que apenas sí tienen menos de dos dólares al día para seguir en el mundo de los vivos, de los vivillos y de los vividores.

Para pronto, dos países poderosos le contestaron al hombre de Mascupana, Tabasco, que ¡Nones!, búsquele por otro lado; esos países fueron Rusia y China, mientras que una cuarentena de países pobretones como el nuestro (el nuestro está pobre porque lo empobrecieron sus gobernantes), sí apoyaron el pedimento de don Andrés Manuel.

El ciudadano querer acabar de ese modo con la pobreza y la miseria de millones de seres humanos en el mundo; lamentablemente no es la forma de hacerlo, andar de pedigüeño no es un papel muy digno que digamos, la pobreza universal no se acaba a base de buena voluntad, pues eso no lleva a ninguna parte y con las ambivalencias de nuestro “amado líder” a dónde vamos a dar.

¡Ah! pero eso sí, para pronto una dizque diputada de Morena, para pronto propuso a sus compañeros de curul, que se propusiera al jefe de la nación mexicana, como candidote al premio Nobel de la Paz -cuánta abyección-, cuando, según nuestra humilde opinión, apenas alcanzaría el Sr. López un reconocimiento como el “redentor” universal de los pobres, salvo opinión en contrario. Vale.