SOCIEDAD Y TECNOLOGÍA
La voluntad no es deseo
Marcos Barraza Urquidi.- Un maestro anciano, quejumbroso y regañón, me decía con vehemencia: Marcos, no se aprende leyendo, ni escuchando, se aprende reflexionando, dudando, comparando hechos, no intenciones, “Facta non verba” y agitaba su brazo tembloroso.Nietzsche decía en su libro “El Ocaso de los Ídolos” que debemos ir por la vida golpeando las cosas para saber de qué están hechas y eso, en la convivencia, tiene consecuencias, porque desnuda a la gente y te agreden por sentirse ofendidos.Durante mucho tiempo se nos ha vendido una idea cómoda: que querer algo con suficiente intensidad es lo mismo que ejercer la voluntad. Nada más falso, nada más peligroso. El deseo es abundante, la voluntad es rara.El gran malentendidoEl instinto dice: quiero, la emoción afirma: me gusta, me atrae, la razón nos seduce: me conviene, pero La voluntad dice algo mucho más sobrio: esto me toca.El deseo...
