Inicio LA OTRA NORMALIDAD Siempre al acecho

Siempre al acecho

Jorge Quintana.- Pasado el asombro, con el visto bueno de las autoridades, en un periodo de franca recuperación de la salud pública y con un número decreciente de contagios y muertes causados por el Covid-19, pareciera que regresamos a la normalidad pre pandemia, pero el virus no ceja en su intento de atacar, se transforma, muta, cambia y se hace más agresivo, más letal.

Sin embargo, todos pensamos que estamos vacunados y que el contagio será leve o que simplemente no nos toca la mala suerte o mala fortuna de enfermarnos.

Semáforo verde no significa bajar la guardia, la enfermedad llegó para quedarse y aquí seguirá, como la gripe, la influenza estacional y tantas otras enfermedades.

Luego, entonces, debemos mantenernos alerta, cuidándonos, tomando todas las precauciones que ya conocemos, pero, que a veces, olvidamos, en la confianza de que todo regresó a la normalidad.

Testimonios y casos hay bastantes, tanto en las personas cercanas, como en la comunidad local y la internacional. La cuarta ola de contagios se ha desatado en Europa y no tarda en llegar a nosotros, más activa y con mayor poder de contagio.

Si ya hemos recibido la vacuna, si ya tenemos el llamado refuerzo, no significa que estamos a salvo, solo que hemos tomado el camino correcto para evitar el impacto de la enfermedad o para disminuirlo, pero seguimos en riesgo, seguimos siendo integrantes de la humanidad y en consecuencia, candidatos a ser contagiados.

Por más que veamos el ambiente relajado, los lugares públicos llenos, los restaurantes completos en el número de comensales, seguimos en riesgo.

No debemos confiar en el azar o en la suerte, para tratar de ignorar a la enfermedad, a sus consecuencias, nos debemos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos, a la colectividad toda.

Así que dejemos a un lado los mitos y leyendas producto de los rumores y las noticias falsas, porque somos humanos, somos seres en peligro de contagio, no solo de Covid o de influenza, sino también, y acaso más, de los prejuicios sin base científica que solamente hacen crecer la desconfianza y el temor.

Si algo ha quedado probado, es que la humanidad sigue en riesgo de padecer una pandemia, por el desarrollo de nuevos organismos, de nuevas bacterias y virus, mutando permanentemente en el ambiente.

A seguir cuidándonos, tomemos las medidas preventivas con seriedad y recordemos que seguimos en riesgo.

Tomemos en cuenta que aún faltan muchas personas de ser vacunadas por incompetencia o por negligencia o por negarse a ser inoculados, y todos, incluso los vacunados, podemos ser contagiados; quizá la enfermedad sea menos agresiva en estos últimos, pero todos estamos en riesgo de enfermar.