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Se impuso la dedocracia

Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca.- Retomando las propias palabras del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, a quien admiro, respeto y sigo apoyando, manifiesto que “no somos iguales” y que “la dignidad es primero”. Así se expresa desde el año 2012 cuando renunció al PRD, siendo fundador del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) por la transformación de México como su principal causa y derivado de los fraudes electorales que vivió en carne propia.

A su esfuerzo y causa me uní en Ciudad Juárez desde su campaña política en 2016, pues su capacidad política, su sensatez, su honorabilidad, su honestidad y lealtad a los principios morales y patrióticos me convencieron desde un principio y nunca he dudado en apoyar la transformación de nuestra patria erradicando a la corrupción.

Mientras el presidente trabaja arduamente para lograr la Cuarta Transformación, descuidó a su partido, como lo hizo Francisco I Madero dejando en el gabinete a despreciables como Victoriano Huerta, que fue el autor intelectual de su cobarde asesinato siendo presidente de México.

El dirigente nacional de MORENA Mario Delgado, ha sido todo lo contrario de lo que en las mañaneras nos instruye e informa el presidente López Obrador, en cuanto a la lealtad y principios morales. Pues permitió que se colarán personajes que fueron señalados como corruptos por su propio partido, que cometieron fraudes electorales y que tienen cuentas pendientes con la justicia.

Andrés Alderete quien asumió la dirigencia estatal de MORENA en el estado de Chihuahua, declaró a los medios en diciembre del año próximo pasado que MORENA, y en general, los partidos políticos, son institutos públicos donde cualquier ciudadano puede tener el derecho a participar. “Hay que dejarlo claro, Armando Cabada no representa a Morena: ha gobernado muy mal Ciudad Juárez, y los juarenses ya lo identifican como el peor presidente municipal que han tenido”. “Su desaprobación es altísima, tanto que la gente se organizó para juntar firmas y pedir su destitución. Todo ello sin contar además que se robó la presidencia, le hizo fraude a Morena, a los militantes y más grave aún, a los juarenses, en el 2018” (SIC)

Entonces es incongruente que se le haya admitido como candidato a diputado plurinominal, después de señalar a los partidos como corruptos cuando se postuló como “Independiente”. La dedocracia de Mario Delgado permitirá que sea diputado, porque seguramente la posición de aprobación en el estado al partido MORENA le alcanza para no salir a la calle a pedir el voto.

Igualmente ocurre con Cruz Pérez Cuellar, quien debería concluir los seis años como Senador de la república y que logró gracias al triunfo arrollador del presidente AMLO, su ambición no tiene límites, pues buscó la candidatura para ser gobernador con el objetivo de destruir políticamente al gobernador del estado Javier Corral Jurado, cuyo odio entre ambos es por demás conocido. Además de compadres son enemigos, no solamente adversarios. Además, amenazó con arrebatar la candidatura a gobernador a Juan Carlos Loera de la Rosa.

Cruz Pérez Cuellar fue distinguido panista y tras no lograr sus propósitos políticos, cambio de siglas a Movimiento Ciudadano y ahora con MORENA. Cabe recordar cuando el espurio Felipe Calderón tomó la cuestionada protesta como presidente de la república en el año 2006, Pérez Cuellar fue diputado federal por el PAN y estuvo presente en la cámara de diputados para apoyar a Calderón y en contra de Andrés Manuel López Obrador.

Entonces los que hemos sido leales al presidente, quedamos fuera de toda aspiración política porque el dedazo se impone ante la democracia que tanto insiste el presidente. En el caso de los militantes de MORENA y servidores de la nación que han trabajado fuertemente para lograr los propósitos sociales en beneficio del pueblo, seguirán bajo el yugo de los corruptos apoyados por Mario Delgado.

Por dignidad y porque no somos iguales, no me puedo quedar callado. En 2006, 2012 y 2018, junto con Rafael Espino y Juan Carlos Loera de la Rosa, apoyé al cien por ciento a nuestro actual presidente AMLO, así como al partido político de la esperanza MORENA. Lo hice por convicción y amor a mi patria. En 2018 apoyé la candidatura del Lic. Javier González Mocken como candidato de MORENA a la presidencia municipal, a quien le arrebataron el triunfo de la forma más vil y descarada por el candidato “independiente” que compró a MORENA.

¿Ahora debo dar mi mejor rostro de conformidad y apoyar al corrupto Mario Delgado y sus secuaces?, claro que no. La dignidad es primero. Apoyo a Juan Carlos Loera de la Rosa porque es un hombre digno y trabajador y el único rescatable en la misión de servir a los demás. Así como auténtico moreno, porque no se ha dejado manipular. Apoyo a Javier González Mocken, porque sigo creyendo en él como la mejor opción como presidente municipal, ya que no es traidor, ni deshonesto.

La dedocracia destruye la fe de la gente que creyó en el cambio verdadero. Es una decepción entre los verdaderos militantes con la camisa bien puesta que no son considerados por la dirigencia nacional.

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