Dr. Fernando A. Herrera M.- El poder absoluto siempre procura el secreto. En 1820, los muros de piedra del Oratorio de San Felipe Neri atestiguaron y resguardaron el Pacto de la Profesa, una conspiración que intentaba proteger el estilo de su sociedad colonial, pero que al conseguir que Iturbide sea nombrado jefe del ejército realista, desató las fuerzas que lograron consumar la Independencia de México.
Más de dos siglos después, otra historia rima en fonética y en forma de secretismo: los cristales cerrados de la Condesa sirvieron de refugio para un nuevo cónclave, este de otro tipo de intereses, probablemente más oscuros.
Sin embargo, ahora las paredes ya no son de cantera impenetrable, sino de vidrio y el espionaje no necesita infiltrar a sus espías como meseros o cocineros, sino capturar imágenes con la asombrosa tecnología disponible. Para lograr exhibir a estas cúpulas que operan a espaldas de la sociedad, el espionaje aprovecha el progreso científico y se apoya en periodistas de extrema confianza para filtrar las notas de escándalo, o bien, para descalificar o desnudar a políticos de interés.
Romper la distancia
Cuando un cónclave se atrinchera detrás de un despliegue de escoltas, el espía debe operar desde la periferia invisible, a cientos de metros de distancia. Para ello se utilizan lentes de potencia extrema a combinados con equipo que duplica o multiplica el alcance.
A esta escala, el gran desafío es la estabilidad o el pulso porque cualquier vibración milimétrica, provocada incluso por un temblor del espía o el impacto del viento, destruiría la nitidez de la toma. La fotografía necesita el uso de tripiés o monopiés de fibra de carbono. Además, se adapta una mira telescópica en el cuerpo de la cámara —como la de los rifles de alta potencia de última generación— para encuadrar y tomar el instante preciso de la reunión.
El blindaje del cristal
El obstáculo de estos pactos celebrados en interiores es el reflejo natural de una ventana, aunque su diseño busque ocultar a los asistentes, olvidan la magia de la física. Al colocar un filtro circular en el frente de la lente, el espía puede rotarlo con la mano hasta bloquear las ondas de luz que rebotan en el vidrio y al eliminar el brillo y el reflejo de la ventana de la casona o el restaurante, esa ventana pasa a segundo término y se hace la foto con absoluta claridad de los rostros, los gestos y hasta la dinámica que ocurre adentro.
Sensores de alta sensibilidad
Las reuniones secretas suelen ocurrir al caer la noche o en la media luz de los salones privados. Para registrar estas imágenes sin delatarse con el destello de un flash, existen cámaras con sensores de alta sensibilidad capaces de forzar la foto sin degradar la toma. Aunque el sensor produce “ruido” digital (grano), la tecnología moderna de reducción de ruido mediante software especializado permite limpiar la imagen manteniendo la nitidez de las facciones. Por supuesto, aquí se busca una prueba sólida e irrefutable de la reunión, nunca una fotografía artística.
La metáfora
Así como el Pacto de la Profesa terminó empujando la independencia del país, la reunión o pacto de La Condesa se filtró con ayuda de la tecnología que sirve como otro motor de liberación frente a intereses oscuros.
Un rayo de luz que traspasa un ventanal cruza el espacio y captura con el sensor especial las imágenes que desmantelan la opacidad de la reunión.
La técnica fotográfica se convierte en un arma poderosa para recordarle a los que ejercen poder que, por más blindado que esté su cónclave, la luz encuentra la forma de colarse y exhibirlos.
Aportación cultural
Pacto de la Profesa: Matías de Monteagudo: canónigo de la Catedral Metropolitana y exinquisidor.
Antonio Joaquín Pérez Martínez: obispo de Puebla.
Miguel Bataller: regente y oidor de la Real Audiencia de México.
Dr. Tirado: ministro del Tribunal de la Santa Inquisición.
Juan José Espinosa de los Monteros: abogado de la Real Audiencia.
Hipólito Odoardo: fiscal de la Real Audiencia.
Agustín de Iturbide: coronel del ejército realista (nombrado comandante de las fuerzas del sur).
María Ignacia Rodríguez de Velasco (“La Güera Rodríguez”): aristócrata y benefactora novohispana. Aportó dinero para la causa.
Juan Ruiz de Apodaca: virrey de la Nueva España que nombró general en jefe a Iturbide del ejército realista.
Pacto de la Condesa
La reunión tuvo lugar en el restaurante Magazzino, ubicado en la calle Pachuca de la colonia Condesa en la Ciudad de México, que cerró sus puertas en exclusiva para este grupo. Los asistentes:
Andrés Manuel “Andy” López Beltrán: hijo del expresidente de México.
Gonzalo “Bobby” López Beltrán: hermano de Andy e hijo también del expresidente.
Daniel Asaf: ex jefe de la Ayudantía Presidencial durante el sexenio de AMLO.
Juan Domingo Beckmann: empresario, propietario de la firma tequilera José Cuervo.
Mauricio Garduño: empresario del sector tecnológico y de transformación digital.
Dr. Fernando A Herrera. Periodista y politólogo, es Doctor en Administración por la UACH. Presidente del IEE Chihuahua (2006-2015); presidente de Instituciones Electorales de las entidades federativas en México (2014). Es autor de la trilogía “Secretos” filosofía para la vida cotidiana. Presidente y director general de chihuahuaexpres.com.mx
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