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Las mentiras del doctor López-Gatell

Daniel Valles.- ¿Le han llamado por teléfono para preguntarle si quiere ponerse la vacuna Contra el Covid? ¿Le han preguntado sus datos personales? ¿Habrá alguien que ante una llamada así, diga que no, que no está interesada?

Las interrogantes surgen debido a que se han estado recibiendo llamadas de parte de personal que dice ser del gobierno federal, para inquirir sobre el deseo o no de la gente por vacunarse.

Una fuente confiable para mí me comentó el suceso. De hecho, le dijeron que era el primer paso para identificarle y que le volverían a llamar para darle la fecha en la cual le tocaría turno para pasar a vacunarse. Le dijeron que llamaban de la Oficina de la Secretaria de Salud, ubicada en Casas Grandes. Tengo en mi poder el número de tal llamada.

Una llamada así, para pedir datos personales y darle esa información a alguien que no está uno viendo a la cara, a los ojos, en estos tiempos, es de alto riesgo. Mi santa madre me enseñó cuando muy niño, que por teléfono no se da información personal a nadie. Esto es algo que no toda la gente hace. Confían o nunca nada malo ha sucedido, pero hay otra a la que sí le ha salido caro dar información.

Es un hecho, toda la gente en el país estamos esperando que lleguen las vacunas contra el Covid y que nos llamen a ser vacunados. ¿Cuándo va esto a suceder? No hay fecha, ni seguridad y se dicen tantas cosas, que la gente no sabe qué ni a quién creerle.

En todo país organizado, se les creería a los encargados del Sector Salud, a quienes sean responsables por la campaña nacional de vacunación, pero recalco, en un país organizado, no en el nuestro y menos si el informe viene de una persona que ha mentido hasta para admitir que contrajo la enfermedad y que no se sabía a ciencia cierta qué tan mal estuvo o está, en qué lugar se atiende o se atendió y más, cuando sabemos que tiene razones políticas para no decir la verdad sobre lo que comunica. El Dr. Hugo López-Gatell es esa persona.

Lo que se sabía hace una semana es que había sido infectado y que tenía Covid. ¿Pero dónde se atendió? Se dijo que en su casa. Luego se supo que estaba hospitalizado de manera particular. ¿Cómo y con qué se atendió? Se especula sobre los medicamentos recibidos.

Todo alrededor de la enfermedad del doctor se tornó incierto, la información es ambigua y, en suma, una concatenación de mentiras que, para la gente con dos dedos de frente, considera difícil creer lo que dice y afirma el Dr. Hugo López-Gatell, quien es la persona que de parte del gobierno federal coordina y organiza el esfuerzo en contra del Covid.

Motivo por el cual, ante una llamada como la que describo y comento de parte de gente que se dice del gobierno, se duda ante el nerviosismo y la falta de respuestas claras que esas personas hacen o no saben responder. Que suenan muy ambiguas. Como que tratan de ocultar algo. ¿Qué? Difícil saberlo.

De acuerdo al INEGI, en el país hay 15 millones de adultos mayores, a los que el gobierno federal anunció que les daría prioridad para la vacuna por ser grupo vulnerable. Lo que está muy bien.

Anunció que realizarían llamadas telefónicas dentro del plan nacional de vacunación contra el Covid-19. Iniciaría el pasado mes de enero. Lo que sucedió. Las llamadas se han estado haciendo, pero como le comento, dejan mucho qué pensar ante el nerviosismo y la falta de respuestas adecuadas por parte de quienes hablan.

Ya que cuando son inquiridas sobre los motivos de la llamada, fecha de la vacunación, nombre de la persona que realiza la llamada, folio o dato para comprobar que se recibió tal llamada y cosas similares, que cualquier persona medio educada pediría para constatar que recibió tal llamada, no solo no se lo dan a uno, sino que no saben cómo o qué responder.

¿Por qué se hace así? ¿Por qué la falta de transparencia? La opacidad con la que se trabaja genera un marcado “sospechosismo” en lo que se hace.

En el mejor de los casos están haciendo su trabajo. Entonces, ¿Por qué la actitud sospechosa? ¿Tiene fines electorales? ¿Se desea identificar a ricos y pobres, conservadores y chairos? Así lo hizo una chica que hoy le llaman Lady Prole. Sus videos circularon de manera viral en “Tuiter” hace unos días.

La duda que prevalece sobre todo lo que hace el Doctor López-Gatell ha provocado que al Insabi y a la Secretaría de Salud se les pregunte sobre las llamadas. ¿Qué dijeron? Que no sabían nada.

“En respuesta a una solicitud de información de El Universal, la Secretaría de Bienestar manifestó que, tras una búsqueda exhaustiva y razonable en instancias internas, no había ninguna información en particular, por lo que sugirió acudir a la Secretaría de Salud (Ssa), que a su vez señaló que esa información no estaba a su cargo y pidió que se preguntara de nuevo a Bienestar”.

Por su parte, Bienestar, comandada por Javier May, indicó que “no tenía ningún tipo de información sobre los lugares donde realizan estas llamadas de los servidores de la nación, así como la cantidad de teléfonos que se utilizan para comunicarse con la población”.

¿Quién miente sobre las llamadas? ¿Por qué sembrar la duda sobre la campaña de vacunación por parte del gobierno? Y del doctor López-Gatell, ¿por qué mentir sobre su estado de salud?

No gana nada, salvo la palmada en la espalda de don presidente, pero sí pierde toda confiabilidad y miente con tal desfachatez e impunidad que espanta. Ya es un hábito en el mencionado médico metido a político.

Con el tiempo el mentir se hace un hábito. Entre más se tiene necesidad de mentir, pronto se llega a mentir sin necesidad. Se convierte en una segunda naturaleza. Difícil de que uno lo note. Se ha cruzado la línea que separa el mentir del mentiroso.

Parece que al doctor López-Gatell, le gusta alimentarse de mentiras, aunque a la larga le resulte como bocado de tierra.

(*) Daniel Valles es el Comisionado Internacional Anticorrupción de la OMPP