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La política, el arte de lo imposible

Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- Cuando candidatos, el presidente, el gobernador y los alcaldes eran accesibles. ¿Qué cambió? ¿Por qué hay una separación? La gente se comprometió al votar y el candidato prometió cumplir los compromisos que ofreció.

El presidente ahora admite que cambió de opinión respecto del ejército, pero sus postulados de no mentir, no robar y no traicionar están siendo cuestionados por una parte de la sociedad.

La gobernadora también se divorció de aquel estrechísimo y envidiable compromiso con la sociedad. Los alcaldes que se bajaban en las plazas o se subían a los camiones urbanos a saludar a la gente, ahora encerrados o ausentes de sus oficinas.

¿Por qué se separan de la gente? Ya no le sonríen en la calle como cuando candidatos que no escatimaban un saludo o una sonrisa. ¿Qué le ocurre al gobernante que lo hace tan distinto del candidato?

¿Será que al obtener el cargo, el poder los trastorna y sienten que ya nadie merece verlos, saludarlos o discutir con ellos? Haces una petición de audiencia y te recibe quien sea, menos el que te pidió el voto. Ese cambio es con casi todos los gobernantes. Las excepciones son tan contadas que se vale generalizar.

Por más que digan y prometan que con ellos todo será distinto, la sociedad generalmente se lleva un chasco. Maru, alcaldesa exitosa, valiente cuando fue perseguida sin misericordia por corral, ahora hace lo mismo que le pretendían hacer a ella. Y lo contrario con corral. Este la quería encarcelar y ella lo deja suelto. Este no tiene rubor ni sonrojo para andar de chapulín y maru ni se perturba.

Le hace un llamado al presidente con un epíteto del que el presidente acusa recibo. Pero es inútil porque AMLO no la atenderá y ella parece resignada a que corral ande lindo y orondo se pasee por todos lados, mientras quien le tendió la mano, le dio su amistad y se entregó confiado, sufre del amargo abandono y de la falta de palabra y compromiso.

Creo que quedan a salvo Patricio Martínez, que fue muy buen gobernador; y en accesibilidad yo recuerdo a un Óscar Ornelas muy sencillo y a un Fernando Baeza, José Reyes que se dejaban ver. En fin, se vale generalizar. Son muy pocas las excepciones.

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