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Juárez y Delicias

Deuda, sindicato oneroso, personal excesivo; futuro incierto

Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- Juárez y Delicias sufren con el presupuesto que reciben; por ejemplo, las pensiones son, a la fecha, una carga muy pesada que se lleva una gran tajada del presupuesto. Urge realizar una planeación estratégica que les permita una profunda revisión del Contrato Colectivo de Trabajo, que resulta leonino contra las finanzas del municipio.

Entre las cláusulas a revisar está la edad de jubilación y pensión de mayores con 15 años de servicio, y en el caso específico de Delicias, la validez de que el secretario del sindicato sea un jubilado, incluso, contemplar, ambos municipios, la posibilidad de liquidar el sindicato y reestructurar completamente el organigrama y el personal de confianza que está empleado.

Si Juárez está a tres administraciones de un colapso económico, Delicias anda muy cerca también. Y son los mismos problemas, deberían empezar la limpia de inmediato. Al paso que va no tardará mucho tiempo en que los dos presidentes se conviertan en pagadores y pedir subsidio para completar el gasto corriente. Agréguele que la administración anterior en Delicias sumó decenas o cientos de empleados, tanto sindicales como de confianza, y dejó una deuda de 150 millones de pesos (mdp) que complica lo que ya de suyo es complicado. 

Jesús Valenciano tiene todo a su favor para hacer una excelente labor en su cargo, lo respalda la más alta votación recibida en la historia. Cruz Pérez Cuéllar también es un político completo que sabe trabajar y debe entender esa realidad que se impondrá más temprano que tarde.

Ambos deben hacer lo posible por salvar a los municipios de ese colapso económico que se ve venir, para ello, tienen que romper paradigmas y adelgazar todo el gasto corriente. 

Por ejemplo, se dice que el expresidente de Parral, “El Caballo” Lozoya, encontró que de su presupuesto un 80% se dedicaba a gasto corriente, se puso a trabajar en ello y logró reducirlo, quitando gasolina, vehículos y a costillas de sueldos bajísimos para directores y demás empleados logró reducirlo bastante.

Todo parecía bueno, pero se acabó la gracia cuando se supo que se quedó con la concesión de recolección de basura y del mantenimiento del alumbrado público. Juárez y Delicias tienen un problema muy serio; la fila de pensionados y jubilados en ambos municipios es más larga que la de los trabajadores activos. Urge hacer algo, ¡y rápido!

Terquedades 

La crítica de quienes escribimos es para mostrar enfoques desde afuera. La nómina y el gasto corriente son una pesadilla diaria para quien administra y deben corregir lo que se hizo antes por ganar votos (concesiones leoninas a favor de los sindicatos).

Si el sindicato conociera los números reales no tendría otra opción más que aceptar la realidad. No son incapaces de entender y negociar lo posible porque seguirle como va los llevará a todos a la ruina. Estoy seguro de que nadie quiere que eso pase. Subir las aportaciones para los fondos de pensiones será otro paradigma a romper.