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Gracias a la vida

Dr. Arturo Castro.- Observar las estrellas, la inmensidad del mar, las montañas, los ríos, el cielo azul celeste, produce una adrenalina que sin razonar se convierte en una lección de vida que parece temporal pero es infinita por demás.

La vida humana es permanente, su origen la describen las teorías de la divinidad, del universo y de la evolución de Carlos Darwin. Pertenece a una inalcanzable postura del conocimiento que no parece nunca convertirse en ley.

La humanidad está llena de acciones que la han descrito, desde misericordiosa hasta criminal por aquello de las creencias que a veces convertidas en locuras se le ocurren o le pasa a un tal por cual, descripciones y nombres hay muchos, la historia solo suma los casos consecuentemente.

Se advierte que representa una gran aventura que inicia llorando y termina de la misma forma y que convertida en una nueva generación asimila los sucesos del momento como lo más grandioso de la historia, véanse las siete maravillas de aquellos tiempos antiguos que incluye el Faro de Alejandría en Egipto.

Al transcurso de las décadas, ese buen tiempo ha caducado ante la aparición de nuevas formas de convivencia que la ciencia y la tecnología ofrecen a todos y las condiciones especiales de vida solo a unos cuantos que las pueden adquirir.

La vida, sin embargo, es generosa, muy generosa, ganándose el reconocimiento personal por la familia, el estudio, el trabajo, la creencia y sobre todo el agradecimiento constante por el cumpleaños, por la nueva mañana, por la navidad y el año nuevo.

“Gracias a la vida que me ha dado tanto” es una famosa frase que forma parte del conocimiento popular provocando una mayor inspiración por asumir los retos que cada día se presentan, como aquel de esperar que el proyecto de la NASA de colonización de La Luna sea toda una realidad.

Gracias a mis hijos, a mi familia por los gratos momentos y el amor externado a partir del corazón y la palabra, es una gran verdad que la solidaridad parte de ella proporcionando intercambios en una gratitud que conlleva la plenitud existencial.

Gracias a IN23 por compartir una historia de vida con momentos únicos, permitiendo el abandono de la soledad, recordando lo bonito en los recuerdos que a la distancia de la nada queda como saldo un todo.

Gracias a mis amigos por hacer de esa compañía un sol aun en la obscuridad, dirigida al corazón para engrandecer la familia a un máximo grado, quienes están y quienes han partido son parte de la experiencia que produce más placer que dolor.

Gracias a la vida por ser un protagonista de esta época que de la Tierra a La Luna, pasó por avances tecnológicos que facilitan impresionantemente las responsabilidades adquiridas, provocando al mismo tiempo confusiones y conflictos en su aplicación.

Gracias a Dios por las bendiciones recibidas, pensando siempre en un mundo mejor en donde la vida como un sueño permita cabalgar imaginariamente como el Quijote hacia la Región del Toboso a encontrarse con su amor.

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