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Eucaristía en tiempos de pandemia

Padre Mario Manríquez.- Comparto con ustedes los lineamientos que el equipo de liturgia ha elaborado para lo que llamaron “Apertura de las iglesias”, que es en realidad retomar las celebraciones de la eucaristía con presencia de fieles.

Es muy importante subrayar antes de compartirles el material que la pandemia no ha terminado y que la única forma de que termine en breve tiempo seria con el descubrimiento de una vacuna, por lo tanto comprendamos que asistir a la misa es una oportunidad de encuentro con Dios y con nuestros hermanos pero no debemos olvidar seguir los lineamientos que los sistemas de salud han indicado como seguros para evitar el contagio del coronavirus.

Aun así, las personas que son más vulnerables ante el coronavirus vale la pena que eviten el asistir a las celebraciones todavía y nos acompañen a través de XEJTV canal 50.1 en la transmisión de la misa diaria que gracias a la generosidad de la familia Fitzmaurice Lozano, llega a nuestro hogar.

Si asistimos al templo observemos las normas que se nos piden son las siguientes:

Cuidado del Presbítero

Se deberá usar el cubrebocas en todo momento. En caso de estar a más de tres (3) metros de distancia del pueblo, se lo puede remover. Se deberá usar tanto el cubrebocas como una careta facial durante la distribución del Cuerpo del Señor.

Lavarse las manos (o usar gel antibacterial) antes y después de cada celebración.

Las intenciones de la misa deberán registrarse en la oficina parroquial. Las redacta la secretaria y las entrega al presbítero. No se recibirán papeletas escritas por el pueblo.

Tener en cuenta todas las precauciones debidas para evitar ser contagiado y/o contagiar al pueblo. Todo lo aportado por los fieles, ya sea en especie o monetario, deberá ser adecuadamente desinfectado.

Se pueden celebrar los ritos exequiales, con misa, dentro del templo con las medidas sanitarias requeridas.

Se recomienda que hasta que el semáforo de salud esté en color verde, se lleve a cabo la transmisión de la Santa Misa por medios digitales, para aquellas personas que no puedan asistir de manera presencial (cualquiera que sea la razón) o que no se sientan seguras de participar con personas a su alrededor por temor al contagio.

Una vez que el semáforo de salud se encuentre en color verde, se suspende la transmisión de la Santa Misa por medios digitales. Se mantienen, sin embargo, con las que ya se cuenta por televisión para los enfermos e imposibilitados.

Será necesario sugerir a dos personas de la parroquia para que reciban la capacitación en los protocolos definidos.

 Cuidados Preventivos para la Celebración:

El sacerdote prepara la misa correspondiente él mismo o delega a una sola persona para que prepare todo lo necesario. Deberá haber un solo lector para todas las lecturas y cantos interleccionales, excepto el Evangelio. El lector utilizará un micrófono exclusivo para dicha función. Se deberá aplicar gel antibacterial en las manos antes y después de la proclamación de las lecturas.

El coro puede estar compuesto de una o dos personas. Cuidando la sana distancia.

La Sagrada Comunión será distribuida exclusivamente por el sacerdote. El Sacerdote tendrá cuidado de guardar la sana distancia. Dos metros mínimos de distancia.

No deberá haber feligreses en la sacristía. El coro deberá ocupar su lugar desde antes de iniciar con la celebración. No hay monaguillos.

Se recomienda que la predicación no sea extensa.

La misa no debe exceder los 45 minutos mientras no lleguemos al semáforo verde.

Se prohíbe el uso de subsidios dominicales hasta nuevo aviso (Hojas dominicales, Misales mensuales, Misales anuales).

Se omite la aspersión con agua bendita de los fieles dentro del templo.

Las pilas de agua bendita deben estar vacías y cubiertas

Desígnese a una persona encargada de la desinfección de la colecta al final de la Santa Misa.

La Celebración Eucarística

La procesión de entrada será directo de la sacristía al altar. Se omite la procesión por el pasillo central.

Se omite el beso al altar y al Evangelio hasta que el semáforo de salud se encuentre en color verde.

El piedad, el gloria, el santo y el cordero se sugiere rezarlos, no cantarlos, para ayudar a que la celebración sea más breve

El único lector ocupa su lugar en el pueblo, sube al ambón a ejercer su servicio y regresa a su lugar al concluir éste.

La colecta se recoge con cepos que tengan un mango alargado para no entrar en contacto directo con las canastas.

El sacerdote preparará todos los vasos sagrados y lo necesario en el altar para la celebración. Los copones con las hostias para consagrar estarán tapados durante toda la celebración.

Al momento de distribuir la Santa Comunión, el sacerdote deberá aplicarse gel antibacterial en las manos. El sacerdote consume por completo la Sangre del Señor en el cáliz y lo purifica. Los diáconos o el concelebrante solo comulgan con la Sagrada Hostia.

El sacerdote después de comulgar dice en voz alta: “El Cuerpo de Cristo”. La asamblea entera responde: “Amén”. Los fieles, después de responder, si van a comulgar, se quitan el cubrebocas en su lugar y esperan las indicaciones del equipo de orden para ser dirigidos a la Sagrada Comunión.

La comunión solo se dará en la mano. El sacerdote usará el cubrebocas y careta de protección para distribuir el Cuerpo del Señor.

Al concluir la distribución de la Sagrada Comunión, utilice gel antibacterial en las manos.

En el caso que se necesite bendecir alguna imagen o cualquier otro objeto de piedad, hágalo desde la sede y sin usar agua bendita.

En caso de tener algún asunto que tratar con el sacerdote, lo hagan en la oficina parroquial y no en la sacristía.

¡Dios bendijo a Ciudad Juárez!

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