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El amor propio duele poquito

Daniel Martínez.- Buenos días mis queridos y queridas lectoras. Pues nos acercamos al final del año y no quería terminarlo sin hablar de este tema que surgió al platicar con una de mis amigas quien me dijo: “El amor propio duele, a veces”.

Esta frase hizo eco en mi mente y en mi corazón porque es verdad. Se nos habla de autocuidado, establecer límites, valorarnos y más, pero el cómo se siente llegar a esos resultados, es difícil de explicar, pues las emociones son intensas y no todo el camino es cómodo y agradable.

Todo lleva su proceso y cada quien lo hace a su propio ritmo, esto es algo que es importante que lo tengas presente día con día, pues es fácil compararte con alguien que está en donde te gustaría estar.

Sin embargo, cada quien llega a su manera, pero hablando del dolor, ¿Sabes qué es lo que duele? Duele esa duda, incertidumbre, de saber si lo estás haciendo bien o mal, la lucha contra el ego, destruir conceptos y patrones aprendidos para hacerlos tuyos y adecuarlos a tu propio camino.

Duele el romper con la idealización que tenemos de algún proyecto de vida, proyecto que establecimos, planeamos y trazamos sin tener los conocimientos que ahora tenemos. Duele el tener que recrear en la mente ese resultado y volver a idealizar algo nuevo, más real, más alcanzable, más a tu medida, con esos detalles que creías que no eran importantes, pero que lo son.

Duele ir en contra de lo que generaciones atrás dicen y dictaminaban, pero que en el presente ya no encajan. Duele el sentir que estás perdido, que tu rumbo no es como el de alguien más (una vez más idealizando, creyendo que a otros les es más fácil, solamente ellos sabrán lo que cuesta llegar ahí) y duele no sentirse bien, creer que por más que lo intentas, no funciona, duele, pero dolería más no hacerlo…

Duele ser consciente, ser responsable de ti mismo. Duele ser una persona que se tiene que hacer cargo de sí mismo, porque nadie más lo va a hacer por ti, pero duele más depender y esperar que alguien te dé lo que necesitas. Duele conformarte, duele estancarte, no crecer, duele estar en la zona de confort, es por eso que el amor propio duele a veces.

Amarte a ti mismo, lo vale, así como está tu concepto de amor propio, así es como entenderás lo que otras personas hacen. El amor tiene bases en el respeto, comprensión, cuidado, cariño, expresiones, límites, sueños, autopercepción.

Quiero decirte que te entiendo, el amor propio sí duele poquito o a veces mucho, cuando tienes que dejar ir a quien no te hace bien, pero siempre vuelves a sentir ese calorcito de amor desde adentro hacia afuera. ¡Esa es la clave!

Te mando un fuerte abrazo y si deseas contactarte conmigo, escríbeme en mis redes sociales. Me encuentras como danielmartinez.mx en IG, Facebook Psicólogo Daniel Martínez.

Y no olvides que tus límites están en donde tú quieras, en donde ubiques tu fronteramental.

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