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Descanse en paz Martín Encerrado

Padre Mario Manríquez.- Un 2 de julio nació Martín Encerrado Jurado, un hombre llamado por Dios para ser servidor de la creación. Estudió en nuestra ciudad la carrera de ingeniero agrónomo en la entonces reconocida Escuela Superior de Agricultura Hermanos Escobar y aunque había estudiantes que acudían a las aulas de la prestigiada universidad simplemente para tener un título, los había también como el ingeniero Martín Encerrado que no quería solo un título sino los conocimientos necesarios para mejorar el entorno de nuestro planeta.

Apicultor

En nuestra ciudad cuando se presentaba el problema de algún enjambre de abejas ubicado en alguna casa, algún local o cerca de algún vecindario no era raro que le llamaran para que fuera a retirarlo y así se presentaba con su traje blanco a retirar cuidadosamente el enjambre para evitar que fuera destruido con agua y jabón, reconocía perfectamente las diferentes especies de abejas y sabía que la mayoría de las abejas de nuestra región eran benéficas para nuestro entorno porque ayudan a mantener el ecosistema.

Cuando se puso de moda hablar de las abejas africanas él solía acudir y reconocer que era un error llamarlas africanas porque más bien eran de esas especies trabajadoras y pacíficas. Tenía sus propios cajones de abejas donde guardaba las colmenas convirtiéndolas en hogares seguros y es increíble cómo en el mismo corazón de Samalayuca logró impulsar esta actividad entre los pobladores.

El clima extremoso del desierto chihuahuense, lo mismo tenia temperaturas por encima de los 40°C como heladas por abajo de los -10°C, y aun así las abejas sobrevivían de una primavera a otra para volver a polinizar los cultivos del lugar. Muy notable la acción de las abejas en los cultivos de calabacita y en otros ya que se lograba incrementar la producción agrícola arriba del 30%. Y fueron varios cursos de la mano de nuestra Asociación Civil Fomento del Tejido Social de Ciudad Juárez en los cuales pudo capacitar a algunas gentes de Samalayuca para trabajar sus propias colmenas.

Acuiculturista

Otra de las habilidades que tenía el ingeniero Martín Encerrado era saber trabajar en el cultivo de los peces en lagos artificiales, algo que no es sencillo de comprender si nos ubicamos en medio del desierto; sin embargo, él sabía que Samalayuca cuenta con grandes reservas de agua que son sin duda su mayor tesoro y trabajando en conjunto con pobladores del lugar lograron la producción de tilapias y bagres, dos especies muy atractivas en el arte culinario. Una visión de trabajo muy por encima de intereses personales o mezquinos y delimitaciones naturales, económicas o políticas. Su interés era hacer las cosas y las lograba.

Productor de composta

Uno de los retos más grandes de nuestra Ciudad Juárez es el destino inadecuado que muchas empresas dan a sus desechos orgánicos. Ya que muchos de ellos generan toneladas de algo que puede ser un instrumento de crecimiento vital o simplemente un foco infeccioso; desde hace más de tres años inició de la mano de Fomento del Tejido Social A.C. la recepción de material orgánico con la finalidad de producir composta; tierra de buena calidad para la siembra.

Y aunque en un principio fueron solo tierra piloto para establecer los procesos, la maquinaria y construir las instalaciones, el pasado 16 de mayo se logró repartir por primera vez la cantidad de 500 bolsas de composta entre más de 100 familias de la zona suroriente de Ciudad Juárez. Y es ahora que ya se cuenta con suficiente material que se seguirá trabajando siguiendo el método diseñado por el ingeniero Martín Encerrado para mejorar la tierra del Parque Oasis de Santa Teresa, otros parques de nuestra ciudad y ayudar a crear más huertos familiares. La meta es contar con 10 toneladas de material de primera. Gracias a Dios también en este rubro Martín pudo ver los frutos de sus esfuerzos coronados.

Activo ecologista

Plenamente comprometido con la gente de Samalayuca, supo ser un hombre que hizo valer su palabra en contra de la instalación de la Mina La Gloria en el territorio de Samalayuca, propiamente el proyecto se ubica en el Ejido Ojo de la Casa que pertenece a Samalayuca. Su oposición a la mina no se reducía a simples opiniones o manotazos debajo de la mesa sino que supo enfrentarse a los intereses mezquinos y hasta el día de hoy insisten en contaminar no solo Samalayuca sino todo nuestro entorno.

El eslogan “no a la mina porque contamina” tiene como sustento serios estudios apoyados incluso desde la Universidad de Texas en El Paso. Quiera Dios que las autoridades locales, estatales y federales sean capaces de colocarse del lado de la verdad, y no de los intereses políticos y diría económicos que no miran por el bien común ni el amor a la naturaleza. Que por cierto este amor a la naturaleza incluye al hombre como parte de la obra del gran creador de la armonía en el universo.

El banco de alimentos

Los inicios de la segunda década de nuestro siglo iniciamos un trabajo dentro del mercado de abastos queriendo echar a andar un banco de alimentos; el esfuerzo no prosperó y la persona que manejaba los alimentos que se iban desechando y los repartía, fue detenida años después bajo el cargo de trata de personas.

Pero aun así he de rescatar el gran empeño con el que el ingeniero Martín Encerrado mostró un camino diferente, limpio y prometedor dentro del mercado de abastos de nuestra ciudad, es una lástima que se haya desperdiciado aquella gran oportunidad por intereses que no eran compatibles con los ideales de nuestra Asociación Civil representados por el ingeniero Martín Encerrado.

Un hombre de familia

Dios le concedió al lado de su esposa Teresita tener tres hijos, los tres esforzados y dedicados a sus estudios lograron terminar una carrera y buscaron con gran inquietud intelectual maestrías y algún doctorado. Pero por encima de esto, tres jóvenes de bien que saben respetar al prójimo, a su entorno ecológico y a su entorno social; personas de bien que al final de cuentas es el capital más grande al que un padre de familia puede aspirar.

Dios Nuestro Señor llamó a Martín a su presencia el día 6 de junio; a casi un mes de su partida compartimos con ustedes esta semblanza como un testimonio de su vida y de su paso entre nosotros. El mundo en que ahora vivimos es mejor por los árboles que plantó, regó y vio crecer; por los cultivos que ayudó a desarrollar, por los incontables enjambres de abejas que logró rescatar, por los miles de peces que aun en el desierto pudieron con su ayuda, nadar, por el agua del subsuelo de Samalayuca que se mantiene limpia sin la operación de una mina que lejos de ser la Gloria hubiera convertido al pueblo de Samalayuca en el mismo infierno. Por todas estas luchas y entregas descanse en paz Martín Encerrado y reciba su familia la herencia de este gran llegado.

¡Dios bendijo a Ciudad Juárez!