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Contradicciones políticas a la vista

Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca.- El panorama político en el estado de Chihuahua es complicado por la forma en que se aliaron los partidos políticos para contraatacar al partido Morena, que fundó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Es complicado por varias circunstancias, una de ellas es que los principios y objetivos que los regulan desde hace tiempo dejaron de ser fundamentales.

Otra es, que, para la militancia activa, resulta decepcionante que los acuerdos de las dirigencias nacionales violen los preceptos de equidad y participación de quienes han trabajado para que su registro sea efectivo ante el Instituto Nacional Electoral, como es el caso del PAN, del PRI, del PRD, Movimiento Ciudadano y de Morena.

Los spots que se transmiten en radio, televisión y redes sociales promocionando a los diversos candidatos a gobernador, diputaciones y presidencias municipales, salvo algunas muy contadas excepciones, son ofensivos, provocadores de odio y adolecen de definición en propuestas de posible realización, así como sus acciones en la política que destacan la mayoría por anteriores puestos que han ocupado en la función pública.

En el caso de la candidata del PAN, Maru Campos, cuyo partido político se ha caracterizado por ser conservador, además de ser el preferido de la Iglesia Católica, se alió con el PRD que es de la izquierda radical que promueve el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que resulta inexplicable. Lo que sí se siente en el ambiente es la ambición de ganar para seguir en el poder.

Igualmente se percibió en el debate celebrado el jueves 20 de mayo pasado, que la candidata del PAN de entrada inmediatamente atacó a su principal adversario Juan Carlos Loera De la Rosa, candidato de Morena, quien hizo caso omiso al principio contestando respetuosamente y con propuestas concretas.

Cabe mencionar que horas antes, el gobernador del estado Javier Corral Jurado en conferencia de prensa exhibió a la candidata de su partido como una delincuente que se apoya en defensores aliados de la corrupción conocidos por ser antiéticos.  

Considero los logros de la mujer como positivos para proteger sus derechos, pero no es admisible que se utilice el género para victimizarse por el solo hecho de ser mujer y aprovecharse de ello para limpiar su imagen. Como lo hizo la candidata del PAN, pues además de ofender y atacar al candidato de Morena, se hizo la víctima por los hechos que se imputan ante la Fiscalía General del Estado y del Tribunal Superior de Justicia, pues la imputación es del gobernador no del candidato.

De los demás candidatos cada uno opinará a favor o en contra, ya que ciertamente la elección se perfila entre los dos contendientes mencionados. También es un hecho notorio que los partidos políticos PRI, Verde, Fuerza por México, PES y Movimiento Ciudadano se aliaron contra el partido Morena, que según encuestas supera a todos en preferencia nacional. Incluso al final del debate declinó Alejandro Díaz del partido Fuerza Por México y se sumó a la candidatura de Maru Campos.

Lo incomprensible es que los panistas que apoyaron al cien por ciento a nuestro actual gobernador Javier Corral Jurado, quien ganó limpiamente la elección y la mayoría que le dio el triunfo no es solamente la militancia azul, sino de la ciudadanía en general, ahora impongan a una candidata cuestionada por el propio gobernador quien goza de fama de honesto en su trayectoria política, además de denunciar a los corruptos dentro y fuera del PAN.

Los intereses creados por la candidata de Acción Nacional son múltiples sin duda, ya que se le vinculó a proceso porque existen elementos para considerar que su conducta es típica del delito de cohecho y otros más que se le atribuyen por el gobernador que emana del mismo partido. Eso se sabrá en la medida que avancen las investigaciones, cuya finalidad es descubrir la verdad respecto a su complicidad con el exgobernador César Duarte. 

Igualmente resulta único en la historia de la política nacional, que haya aliados contrarios totalmente en sus valores y principios como el PAN, PRI y PRD, además de la selección de ciertos candidatos que se distinguieron por ser de la oposición y que hoy en día se contradicen causando desconfianza entre los electores y militantes.

Como cuando Cruz Pérez Cuéllar, siendo diputado por el PAN estuvo en contra de Andrés Manuel López Obrador y apoyó a Felipe Calderón con todo y sus reformas constitucionales. Como María Antonieta Pérez, conservadora del PAN ahora en Morena y Armando Cabada que se postuló como Independiente porque según él todos los partidos son corruptos y no se midió contra Morena, hoy es su candidato a diputado plurinominal.

Y respecto al candidato Juan Carlos Loera de la Rosa, su militancia en Morena desde que se fundó es incuestionable, así como su cercanía y apoyo con el presidente Andrés Manuel López Obrador quien ha correspondido a su amistad y políticamente también. Más de diez años trabajando día con día, perseverante y honesto se perfila como el mejor de todos los aspirantes a la gubernatura del estado de Chihuahua.