Al menos, una docena de elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano, instalaron un punto de revisión en la zona centro de la ciudad.
Uno a uno, fueron revisando vehículos que considera la autoridad, sus tripulantes lucen sospechosos o nerviosos.
Al no detectar nada raro, les permitían seguir su camino.
Para la iniciativa privada, esta clase de acciones, demuestran la poca capacidad y coordinación que tienen los 3 niveles de gobierno para debilitar a los verdaderos delincuentes y solo es una molestia más que causan día a día a los residentes de esta frontera.



