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ACNUR y la COMAR: Apoyos para migrantes en la frontera juarense

Soc. Omar Jesús Gómez Graterol.- La “Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados” (ACNUR) y la “Comisión Mexicana para Ayuda a los Refugiados” (COMAR) son dos instituciones que amparan a aquellos que se han visto forzados a abandonar sus hogares. La primera es de alcance mundial y fue creada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en diciembre del año 1949, con el mandato de proporcionar protección internacional a las personas asiladas y apoyar a los gobiernos en la búsqueda de soluciones permanentes a su situación. En tanto que la segunda posee un carácter nacional y fue instaurada por decreto presidencial, el 22 de julio de 1980, con la finalidad de dar atención a los desterrados que se encuentran en el país. Si bien son entidades autónomas, en esta región trabajan de manera articulada y complementaria.

En este municipio, ACNUR tiene su sede oficial en el Centro de Negocios Technology Hub (antigua edificación del consulado norteamericano), en la avenida López Mateos 924, Alfa, 32317. Teléfonos de contacto: 800-226-8769 / 800-283-2718. Mientras que la COMAR funciona en el Consejo Estatal de Población (COESPO) en la avenida Heroico Colegio Militar, 32300 (ambas en Ciudad Juárez, estado de Chihuahua).

Aparte del aspecto legal, dichos organismos suministran una asistencia integral a quienes procuran sus servicios. En efecto, combaten la xenofobia implementando estrategias que: a) minimicen las diferencias culturales entre nativos y extranjeros, b) les permitan manejar una comunicación acertada, además de c) posibilitarles a estos últimos insertarse en condiciones ventajosas en los espacios de tránsito o acogida pudiendo así satisfacer sus necesidades básicas.

Con estas acciones pretenden evitar que producto de la ignorancia, el miedo y/o el desconocimiento, los extranjeros terminen en manos de individuos cuyo negocio es lucrarse con la desesperación ajena y les realicen ofertas engañosas para su legalización. Asimismo, intentan impedir que caigan en la esclavitud o trata de seres humanos, arrastrándolos a circunstancias quizás peores a las que dejaron en sus países de nacimiento (o en el más dramático de los casos… muertos).

Ambos entes llevan años laborando con este tipo de pobladores, por lo cual incesantemente hacen esfuerzos para optimizar sus métodos de respaldo y acompañamiento a los solicitantes de asilo. Esto se evidenció en el “Encuentro Comunitario y de Convivencia”, celebrado el domingo 17 de diciembre del 2023 en horas de la tarde, donde se expusieron algunos lineamientos que se aplicarán, al menos por la primera organización señalada en la parte superior del presente artículo.

Durante todo el 2024, tienen previsto desarrollar propuestas innovadoras, entre ellas, incluir a los mismos desplazados -ya establecidos en suelo mexicano- en iniciativas de auxilio a otros. Brindándoles capacitación para formarlos como promotores de información, ofreciendo asesorías correctas a ciudadanos que hayan partido de sus lugares de origen buscando mejores opciones para radicarse aquí o continuar a diversos destinos.

Aunque la tarea es titánica (muchos precisan de orientación) y requiere de compromiso, así como responsabilidad, constituye una oportunidad para canalizar de forma eficiente y constructiva un fenómeno recurrente en esta zona urbana; dado que, por ser fronteriza con los Estados Unidos de América, allí habitualmente aspiran llegar quienes abandonan sus patrias. Sin embargo, vale la pena impulsar a Juárez como un asentamiento en el que la justicia, la paz y el respeto por la vida de residentes y foráneos sea constante.

Es un llamado e invitación a todos los que de un modo u otro han recibido resguardo de estas organizaciones a involucrarse en estos procesos. Las anécdotas positivas o negativas (y las enseñanzas asociadas a estas), al compartirse, pueden sustraer muchas víctimas a la tragedia y la criminalidad, así como generar mayores experiencias con desenlaces felices. Al beneficiar a los demás nos beneficiamos nosotros también. Con ello se contribuye a erradicar los estigmas con los que en ocasiones se suele catalogar a ciertas poblaciones, especialmente cuando provienen de territorios pobres o inestables social, económica y políticamente.

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