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Violar la ley

Para reinar, todas las leyes se han de quebrantar. José María Sbarbi y Osuna, filólogo español

Cuauhtémoc Monreal Rocha.- Que el señor que vive en histórico palacio del centro de la Ciudad de México tiene sus fans, ¡claro que los tiene!, guay de aquél que lo dude, es una especie de servidumbre humana, aparte de sus adláteres, de sus panegiristas muy bien pagados, porque esos comen aparte.

Algunos de estos especímenes, que por lo general son gente preparada, “leída y escrebida”, afirman enfáticamente que la AMLO-marcha del 27 pasado fue una auténtica celebración por 4 años 4 de un buen gobierno (???); por el bien de todos; por la justicia; por la paz; por la tranquilidad y por la satisfacción de vivir tiempos históricos y que por eso acudieron miles de mujeres y hombres libres que tienen la firme convicción de que el país se está transformando de la mano del mandatario nacional. Opinión que se respeta.

Esta servidumbre humana voluntaria, por llamarla de alguna manera, que renuncia a su libertad y se entrega fanáticamente al aprendiz de dictador, al salvador de la patria, al mesías tropical, al demagogo, al populista, o sea AMLO, tarde que temprano tendrá que reconocer su error y aunque dicen los creyentes que de los arrepentidos se vale Dios, será muy tarde para su arrepentimiento.

La última gracia del Viejo, para sostenerse a como dé lugar en el poder, se vaya o no a la… finca que tiene en su tierra, fue decirle a sus floreros, a sus títeres, a sus marionetas, a sus incondicionales, que desobedezcan las sentencias de los jueces y pisoteen la justicia, si afecta los intereses de la 4T y de su caudillo, que ya está por demás escribir su nombre.

Violar la ley, esa es la cuestión lectora, lector; tu opinión es la que vale, de ti depende ser o no ser, pero recuerda siempre, como ciudadano libre que eres, que los pájaros que nacen en jaula, creen que volar es una enfermedad. Vale.

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