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Un Fiscal General de la República a la deriva

Gertz se creyó el cuarto poder. Perdió el piso y la cabeza. Perderá el puesto

Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- Bernardo Batiz era el fiscal prometido por AMLO durante la campaña, pero inesperadamente le surgió un competidor, que todavía es el fiscal Alejandro Gertz Manero. Recordemos que todavía un año antes de la toma de protesta y poco antes de las elecciones, no estaba entre los preferidos de López Obrador para estar al frente de la nueva Fiscalía General de la República (FGR), pero un mes antes de rendir protesta como presidente ya nadie tenía dudas de que él sería el elegido.

Gertz Manero es abogado de recursos, no solamente económicos, sino de mañas políticas. Fue secretario de Seguridad Pública en el dream team de Fox. Pidió lo jubilarán luego de la primera fuga de Joaquín “el Chapo” Guzmán en 2001, cuando Gertz Manero era el responsable de las prisiones; nunca pudo ocultar su pena y vergüenza y dijo que ya no se sentía cómodo en el gabinete ni con los cercanos a Fox.

Había trabajado antes con Cuauhtémoc Cárdenas en el área de seguridad. Lo mismo le está pasando ahora, ya no se siente cómodo, se creyó lo de la autonomía que era de boca y nunca por ley y comenzó con decisiones que no se correspondían con la agenda del gobierno y la 4T, lo peor es que fue al mismo presidente a quien molestó con investigaciones contra personas de su gabinete.

El enlace (con éxito) con el presidente era Julio Scherer Ibarra, que al salir del Gabinete, dejó suelto a Gertz, que escuchaba a diario la mañanera y ahí se repetía una y otra vez que era autónomo y entre los primeros investigados se atrevió contra su otrora amigo y aliado, Julio Scherer Ibarra, también la muy difundida investigación contra el extitular de la UIF Santiago Nieto, a quien investigaba desde que protagonizaron pleitos cada quien ocupando su cargo, pero luego de la boda en Antigua, Guatemala, y su caída, en noviembre de 2021, le abrió otra investigación por enriquecimiento ilícito e incluyó a su esposa Carla Humphrey, consejera del INE.

Luego se hizo público y se armó escándalo ante un posible abuso de poder contra su cuñada Laura Morán Servín y su sobrina Alejandra Morán, esta última está presa por órdenes de su tío. La mala noticia es que el asunto quedó a cargo del ministro de la Suprema Corte Alberto Pérez Dayán, que es incorruptible, lo cual puede regresar los bienes de su hermano a su exesposa y su encarcelada hija.

Pero, ya perdido el rumbo, dio un golpe de timón al caso Lozoya porque se tomó muy a pecho que Emilio se dejara ver cenando pato almendrado en lugar de mucho lujo. El colmo es que ahora Gertz ha llegado a pedir 20 años de cárcel para Gilda Austin, mamá de Lozoya, acusándola de ser tapadera de su hijo, lo cual, de suceder, dejará a AMLO muy mal parado.

Otra acción sin consultar fue ofrecer criterios de oportunidad a Juan Collado para que acusara a Julio Scherer Ibarra de haberlo extorsionado, lo cual fue frenado por Adán Augusto López, titular de Gobernación por orden presidencial.

Gertz entrará bajo control del secretario de Gobernación o será despedido. Algo le pasó, pero su mente, de cierto, está afectada definitivamente. Aquel Gertz inteligente y centrado desapareció. ¿Lo alcanzarían los años?

Terquedades 

¿Dónde serán alojados los miembros de la Guardia Nacional que llegan a reforzar Juárez? ¿A cargo de quién van los gastos de ese apoyo? ¿Será permanente o solo temporal? 2,462 municipios y alcaldías están en problemas por el excesivo gasto corriente.

¿Será que nadie hará la punta y esperarán a que vayan tronando uno por uno en todo el país? 

¿Si no es en mi año, no es en mi daño? ¿A patear el bote?