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Tercera ronda del T-MEC

Rafael Espino.- Manteniendo el presidente norteamericano Donald J. Trump su postura largamente anunciada, en cuanto a equilibrar el comercio con sus socios comerciales, el pasado 21 de julio se inició la tercera ronda de pláticas bilaterales entre México y los Estados Unidos de América, marcada por la decisión de estos últimos, de no ratificar el tratado por 16 años más y realizar, en cambio, revisiones anuales.

Si bien el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó que alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas se mantienen ingresando al mercado estadounidense sin arancel, también reconoció las afectaciones a las industrias automotriz y siderúrgica mexicanas, por los aranceles sectoriales impuestos por el vecino del norte para –desde su punto de vista– remediar los crecientes déficits comerciales. Para ello también buscan endurecer las reglas de origen y elevar el porcentaje de contenido estadounidense en los productos regionales.

Jamieson Greer, representante comercial estadounidense y titular del equipo negociador del T-MEC, ha sido muy claro al señalar que impondrán aranceles para eliminar lagunas legales, que han permitido el aprovechamiento indebido de países no signatarios de los beneficios del tratado.

De particular preocupación norteamericana son los insumos chinos, que integrados a los productos manufacturados en México, alcanzan también con beneficios arancelarios el mercado estadounidense. Han calificado al T-MEC como la plataforma a través de la cual, productos de terceros países se filtran al mercado estadounidense.

La buena negociación del T-MEC para nuestro país, representa sin duda un reto muy importante para la recuperación del crecimiento económico. Otorgaría mayor estabilidad y certidumbre jurídica a exportadores e inversionistas, facilitando el acceso preferencial a la mayoría de los productos que cumplan con las reglas de origen y los porcentajes de contenido regional establecidos.

México es el mayor exportador a los Estados Unidos, con el 16.5% de todo su comercio. El valor de las exportaciones mexicanas por los doce meses de junio de 2025 a mayo de este año alcanzó la cifra de 558 mil millones de dólares, 8% superior a las registradas en el mismo período del año anterior.

Las revisiones anuales del tratado, lo que en términos prácticos representan, es la posibilidad de poderlo ajustar periódicamente, a lo que la presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado que a pesar de ellas, lo que desde ahora se buscará serán acuerdos de fondo, para que esas revisiones posteriores funcionen más como una lista de comprobación de cumplimiento a requerimientos ya establecidos y no signifiquen nuevas negociaciones cada año, lo que erosionaría la certidumbre, perjudicando a los tres socios.

El sector privado mexicano ha estado muy activo en apoyo al equipo gubernamental negociador y a través del presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Medina Mora, ha señalado avances importantes en reglas de origen, seguridad económica, medio ambiente, condiciones de trabajo, agricultura y compatibilidad regulatoria.

Lo que resulta muy claro es la decidida intención del gobierno estadounidense, a través de medidas proteccionistas, estimadas como correctivas, de reducir su déficit comercial y recuperar empleos, mejorando las condiciones para invertir en su país.