La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México no puede aceptar que grupos del narcotráfico sean catalogados como organizaciones terroristas, al considerar que dicha clasificación podría utilizarse como argumento para justificar intervenciones extranjeras en territorio nacional.
Durante la conferencia matutina de este miércoles, la mandataria recordó que, tras la decisión de Estados Unidos de clasificar a diversos cárteles como grupos terroristas, su gobierno impulsó reformas constitucionales para reforzar la prohibición de cualquier forma de injerencia extranjera en asuntos internos del país.
Sheinbaum señaló que la relación bilateral atravesó momentos de tensión después de que se conociera el caso de dos agentes estadounidenses fallecidos en Chihuahua y de las acusaciones formuladas contra diversos actores políticos por presuntos vínculos con grupos delictivos. Según la presidenta, estos acontecimientos marcaron un punto de inflexión en la cooperación entre ambos países en materia de seguridad.
La mandataria también sostuvo que históricamente Estados Unidos ha utilizado el combate al narcotráfico como un mecanismo de presión e influencia sobre México, por lo que insistió en que cualquier colaboración en seguridad debe realizarse con pleno respeto a la soberanía nacional y sin intervencionismo. Al mismo tiempo, aseguró que su administración mantiene la cooperación con Washington en el combate al crimen organizado, pero bajo los términos establecidos por el Estado mexicano



