El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves en medio de la crisis generada por la intervención de Ueno Bank. La decisión se produjo luego de que legisladores de la oposición y de su propio partido promovieran un juicio político en su contra.
La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 78 votos a favor y ninguno en contra, la acusación contra el mandatario y su traslado al Senado, instancia que deberá determinar si procede su destitución.
Sin embargo, la renuncia todavía debe ser aprobada por el Congreso, por lo que Peña continúa en funciones mientras se define su situación. Si su dimisión es aceptada, podría asumir el cargo de senador vitalicio y obtener inmunidad parlamentaria, siempre que no haya sido declarado culpable mediante un juicio político.




