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Realidad del aborto

Alejandro Cortés González-Báez.- ¿Se puede exagerar al afirmar que el aborto es un asunto de vida o muerte, y por lo tanto, un asunto de máxima importancia? Nuestro tema debe ser estudiado distinguiendo una serie de aspectos muy variados en los que aparecen diferentes partes y circunstancias.

Comencemos por el aspecto Médico, y dentro de éste, la Genética, la Biología y la Fisiología, sin olvidar la Ética propia de la Medicina. En segundo lugar la Realidad Económica, pues los abortos suponen gastos de instalaciones, material, pagos a médicos, enfermeros, personal de intendencia, medicamentos, instrumental, etc., que en el Sector Salud Oficial suponen erogaciones, y en el privado ganancias que pueden llegar a ser multimillonarias (Negocio). En tercer lugar aparece el tema Jurídico, tanto Legal como Judicial. Por principio, las leyes han de ser “justas” —asunto que podemos ver en todo el mundo— que no necesariamente son así; de igual manera que muchos juicios.

En cuarto lugar debemos abordar el tema desde la perspectiva Moral o Ética. También se debe observar cómo lo presentan los diversos Medios de Comunicación, siempre motivados por intereses: dinero, política e ideologías. En este tema —al igual que en los demás— juega un papel fundamental el uso del Lenguaje, pues, por poner un ejemplo, “interrumpir” un embarazo es imposible, pues se interrumpe algo que puede continuar, como la música. Nota: los abogados tienen la obligación de ser escrupulosos en el manejo del lenguaje, como parte fundamental de la mentalidad jurídica. Muchos actos judiciales pueden ser declarados nulos por confusión de términos en los procesos.

Un tema tan importante tiene repercusiones de Carácter Psicológico, especialmente en las personas que han engendrado la nueva vida. Muchas veces, antes, durante, y en ocasiones, mucho tiempo después. También se deberá contemplar el aborto desde la perspectiva Pedagógica, tanto en la familia como en la escuela, pues es fundamental fomentar el respeto al ser humano en todas las circunstancias de su vida.

Los personajes que participan en los abortos son muy variados: Las mujeres embarazadas (por violación, desenfreno sexual, por influjo del alcohol, drogas…). Los niños y niñas engendrados; sanos o enfermos, “PERO SIEMPRE INOCENTES”. Los negociantes del aborto; los grupos de presión (como el caso de algunas organizaciones feministas, grupos de ideología del género, partidos socialistas, etc.). En la contraparte, los grupos Pro Vida (idealistas, personal sanitario, organizaciones religiosas, etc.). Y las grandes masas de la sociedad inculta, que suele manejarse —y ser manejada— por los sentimientos más que por los razonamientos, (que general y erróneamente son equiparados).

Falta mucho por abordar dentro de este tema tan delicado, sobre cuáles son las causas y los medios realmente eficaces, y moralmente válidos, para evitar los embarazos no deseados, pues ya quedó claro que los medios anticonceptivos no lo resuelven.

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