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No caigamos en el engaño de Morena

Carlos Angulo Parra.- “Ya Xóchitl se desinfló”, “la oposición está desarticulada y ya no podrá superar a Morena”, “Sheinbaum le lleva más de 20 puntos a Xóchitl y esto es irremontable”, bla, bla, bla.

Es clara la estrategia que quiere el oficialismo: “vencer” a la oposición decepcionando a la gente para que se abstenga de votar, generando la percepción de que “ya todo está perdido, que son invencibles, que tienen todo el poder del Estado y es inútil luchar en contra de ellos, que, además, Samuel García se llevará a todos los jóvenes y Xóchitl quedará en tercer lugar”. Nótese que todo lo anterior lo he puesto entre comillas. Es decir, es el discurso del oficialismo, es su estrategia comandada por los formidables asesores que traen.

Pero, como decimos los abogados, “lo primero que un abogado debe tener para ganar un litigio es tener la razón”, y claramente Morena y sus aliados, el actual régimen y el presidente López no tienen la razón, nos han engañado desde el principio:

  • No se ha acabado la corrupción. Al contrario, se ha incrementado exponencialmente, con los contratos del gobierno opacos y sin licitaciones, muchos de ellos manejados por las fuerzas armadas, por lo que el gobierno ha aducido “razones de seguridad nacional” para no dar información. También por eso, López ha tratado de impedir la función del INAI, que es el órgano autónomo que garantiza la transparencia en las acciones de gobierno. Tampoco hemos visto las grandes persecuciones de corruptos del pasado ni del presente; más bien hemos visto persecuciones de índole política para hacer a un lado a opositores. Veamos, por ejemplo, el caso de SEGALMEX, cuyo monto excede los 15,000 millones de pesos reportados por la Auditoría Superior de la Federación. Quien fue su titular durante la estafa ahora continúa en el gobierno trabajando para la Secretaría de Gobernación.
  • Se respetará el Estado de Derecho. Un mundo al revés en el tema. El presidente de la República escandalosamente dijo de forma cínica e irresponsable, al grado de la criminalidad, “no me vengan con que la ley es la ley”, burlándose de lo que protestó cumplir y hacer cumplir cuando tomó posesión de su cargo. Por nombrar algunos ejemplos, primero quiso reformar leyes a base de decretazos, luego presentó iniciativas de ley a sabiendas de su crasa inconstitucionalidad, como en las reformas que hizo a las leyes energéticas y la de haber pasado, con una ley secundaria, a que la Guardia Nacional dependiera del Ejército. El presidente ha ignorado en múltiples ocasiones las órdenes judiciales expedidas en su contra, la más escandalosa, por su importancia política, fue la de haberle denegado a la senadora Xóchitl Gálvez su derecho de réplica cuando López afirmó que ella estaba en contra de los programas sociales del régimen.
  • El presupuesto se ejerce con responsabilidad. Una falacia total. El presidente ha tirado a la basura billones de pesos (millones de millones), al pagar a los tenedores de bonos del aeropuerto de Texcoco más de 300 mil millones de pesos y desperdiciar por completo toda la inversión que se había hecho en la construcción de dicho aeropuerto. También el gobierno le ha metido a la caja negra (barril sin fondo que se va a suplir las pérdidas de la empresa que no tiene salvación) de PEMEXalrededor de 2 billones de pesos en lo que llevamos de la administración de López, y el proyecto de Dos Bocas que se planeó con una inversión de 8 mil millones de dólares, se está acercando a los 25 mil millones. Todos esos excesos, solo por mencionar algunos, mientras la inversión en escuelas es miserable, lo mismo en salud, en donde el sistema está colapsado, no hay medicinas, no hay instrumentos médicos, los hospitales dan lástima y quedaron fuera del sistema de salud más de 50 millones de mexicanos al desaparecer el Seguro Popular. El mantenimiento de carreteras es paupérrimo, la inversión en vivienda ha decaído. Es decir, el bien común para el gobierno es inexistente en la realidad y en la labia abunda.Y, para cerrar con broche de oro, el total abandono de los damnificados de Acapulco, habiendo desaparecido el FONDEN, que era el fondo para cubrir las contingencias de desastres naturales.
  • Seguridad.  Como dijo el clásico, ya ni hablamos; con el número de muertos y desaparecidos y la penetración del crimen organizado por todas partes.

Conclusión: Es por todo lo anterior, y mucho más, que tenemos la imperiosa necesidad de cambiar al gobierno para tener orden, democracia, participación ciudadana constante, transparencia y rendición de cuentas, balance de poder y respeto a los derechos humanos y al Estado de Derecho, para que todos tengamos el anhelado bien común.

¡Xóchitl nos garantiza todo esto, con la participación de todos, no nos dejemos engañar!

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