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La crisis en medio de la crisis

El pleito por suceder a AMLO. Las medicinas no llegan

Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- Las medicinas siguen escasas o de plano no hay nada en casi todos los sistemas de salud. ISSSTE, IMSS, Centros de Salud, sistemas estatales y municipales, afiliados por convenio al ISSSTE, al IMSS o en Chihuahua algunos a Pensiones Civiles del Estado, pero la cuestión es que todos están carentes de medicinas porque la escasez está en todo el país, solo hay algunas minucias para paliar dolores de cabeza como el paracetamol e ibuprofeno, y eso a veces.

Las empresas que se dedicaban a esa actividad comercial acostumbraban tener un inventario mínimo disponible, pero dejaron de comprar en los volúmenes acostumbrados al perder a su cliente más importante. Ahora dejaron las grandes bodegas y oficinas elegantes y para seguir en la pelea, con la esperanza de resurgir, adquieren menores cantidades o se administran sobre pedido, por lo que es más tardado y costoso para quienes acuden a ellos repercutiendo en el presupuesto de varios de los sistemas de salud más débiles, como los contratados por los municipios y los propios de los estados, como el caso de Chihuahua, que de por sí está en números rojos.

La decisión tomada por la administración del Gobierno Federal de no continuar con las compras a las 10 (es lo que se ha dicho) empresas nacionales por los elevados precios que acostumbraban cobrar en contubernio con funcionarios para saquear las arcas de los 3 órdenes de gobierno obligó a salir a buscar proveedores en el mercado internacional, lo que ha resultado un desastre total.

Por inexperiencia o por falta de liquidez se tiene al país en la mayor escasez de medicinas jamás enfrentada, como el penoso caso de los niños enfermos de cáncer, cuyos padres, en la impotencia, han intentado de todo; desde cerrar calles hasta protestar en Palacio Nacional o impedir el acceso al Aeropuerto Benito Juárez para presionar al gobierno.

Por otra parte, en paralelo, la sociedad afiliada a los sistemas de salud públicos ya no soporta que la regresen de la ventanilla de las farmacias de los hospitales donde siempre surtía sus medicamentos, pero tampoco puede comprarlos en farmacias de la iniciativa privada por el alto costo que su menguada economía no alcanza.

Toda esta problemática ha obligado a la autoridad a negociar y hacer promesas que, por cierto, luego de unas cuantas semanas de suministro de la medicina, vuelven a faltar, despertando, de nuevo el enojo y hasta rabia en los padres de esos niños, que se sienten burlados, a ellos ya se suma una parte la sociedad por esa causa que los hermana.

Hasta ahora, todas las negociaciones y promesas han resultado ser engaños para ganar tiempo, pero la verdad es que siguen sin conseguir la medicina necesaria en los mercados del mundo porque no saben cómo ni dónde o no hay existencia o, lo peor, no hay dinero para adquirirlas.

El problema crece y se agudiza, por lo que urge que el presidente haga algo más efectivo que el berrinche público con todo y el manotazo a la mesa con regaño público a los funcionarios del ramo, porque al parecer no ha tenido el eco esperado.

Alcocer tiene la enfermedad de los años, que no lo descalifica, pero su confianza, aprecio y las responsabilidades que delega en Hugo López-Gatell Ramírez le han hecho daño a él, al presidente y al país con la incuantificable cifra de muertes por la pésima estrategia en el manejo de la pandemia.

El gobierno tiene un número, el INEGI otro y el diferencial estadístico de muertes esperadas contra las ocurridas, resulta en uno mayor que casi alcanza el millón (de terror). Los números descalifican la administración implementada para combatir la pandemia, son innecesarios los calificativos, pero el miedo a las variantes o mutaciones del virus tiene a la población aterrorizada. Ahora se suma ómicron, una mutación más contagiosa aunque menos peligrosa (eso afirman). 

Lo decía el científico Albert Einstein: si haces lo mismo no puedes esperar resultados diferentes. 

La verdad es que no vemos cambios, hay 45 millones de vacunas por poner. ¿Por qué no agregan otra vía que les ayude o que acelere esa vacunación? Ni pensar en que haya millones de vacunas caducas, eso sería el colmo.

Regresa la pandemia, ahora ha mutado a otra variable, pero el gobierno tiene otros datos y no ha anunciado ninguna acción específica para su combate. Israel anunció la cuarta dosis, Estados Unidos anunció la posibilidad de píldoras (dos diarias por cinco días) y entonces uno se pregunta: ¿Qué pasa con la gente que ayuda al presidente o con el presidente mismo? ¿Se ocupan más del control de tribus que conforman Morena que del país?

Ahora Monreal contra Cuitláhuac García (gobernador de Veracruz) por una investigación de homicidio. Fernández Noroña siempre contra todo, cual ajonjolí, pero nada efectivo para ayudar a paliar los problemas que ya agobian a todos, por el contrario, cada vez que habla enardece a los enemigos.

La carrera por la Presidencia la abrió el propio Ejecutivo tres años antes y se dan con todo. Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Claudia Sheinbaum y ahora se sumó Adán Augusto López desde Gobernación. ¿Acaso se olvidaron de que hay un país que gobernar y la promesa de transformar, que llaman la 4T?

Terquedades

AMLO renunció a gobernar para ser popular. La 4T es solo una utopía. La pelea entre las tribus de Morena es encarnizada sin dar ni pedir cuartel. Es tan plural el conjunto de tribus que ni entre ellos puede haber entendimiento, lo único que los une (frágil y temporal) es la figura de AMLO.

Fernández Noroña es rijoso y pandillero por naturaleza. Se dice de izquierda, pero vive como pequeño burgués. Ahora hasta tiene el sueño guajiro de que puede ser candidato presidencial. Como él viven casi todos los de izquierda, eso de la justa medianía de Juárez solamente es elegante para decirlo, pero inaceptable para vivirlo.