Inicio Perspectiva La carrera por el poder

La carrera por el poder

Carlos Angulo Parra.- Domina la conversación cotidiana de los ciudadanos y de los medios de comunicación la carrera que se está dando para alcanzar el máximo poder político en México. “La suerte está echada”, como lo dijo el emperador romano Julio César hace más de dos mil años. Se han alineado en sus marcas las dos grandes fuerzas políticas del país: la del oficialismo, representada por Morena y sus aliados, el PVEM y el PT, y la alianza del PAN, PRI y PRD, la opción política seria que va en contra del régimen actual.

Ambas escuadras se han alineado a través de esquemas extralegales respecto a los tiempos electorales que dictan las leyes. Por su parte, el oficialismo lo ha hecho a través de un esquema por demás antidemocrático, poniéndose los aspirantes en concurso según los deseos del presidente de la República; no tiene boleto de entrada en la gesta quien no sea autorizado por el presidente. Por eso él les llama despectivamente como “sus corcholatas”, haciendo similitud con que dichos tapones se quitan y se ponen a discreción.

Los ungidos para aspirar al cargo de coordinador de la 4T son: Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard, Adán Augusto López y Ricardo Monreal, de Morena. Gerardo Fernández Noroña, del PT y Manuel Velazco del PVEM.

El proceso de Morena es muy sencillo. Tiene como objeto designar a quien coordinará la defensa de la “Cuarta Transformación” (lo que signifique eso). Al efecto, ello será decidido por una encuesta realizada por Morena, acompañada por cuatro encuestas “espejo”; es decir, por encuestadoras supuestamente escogidas por los contendientes para verificar la autenticidad de la llevada a cabo por Morena.

Las reglas básicas de la contienda son:

  • Los contendientes tienen que renunciar a sus cargos públicos.
  • Pueden recorrer el país hasta el 27 de agosto haciendo labores proselitistas sobre los logros de la “4T”.
  • No pueden hacer uso de recursos públicos, fuera de los que les dé Morena, que serán cinco millones de pesos para cada uno de los contendientes.
  • Sus acciones de proselitismo deben ser austeras.
  • No se permite el acarreo, la coerción y alianzas con grupos o personas a cambio de prebendas.
  • Ningún funcionario público, gobernador o integrantes del Ejecutivo estatal o miembro de la Cámara de Diputados locales y federales, así como integrantes de los ayuntamientos, puedan participar.
  • El 28 de agosto inician las encuestas cuyos resultados se darán a conocer el 6 de septiembre.

Por el lado de la opción en contra del oficialismo, se inicia el procedimiento para conformar un Frente político llamado “Frente Amplio por México”, conforme a la Ley General de Partidos Políticos, con el fin de fomentar el desarrollo democrático del país, a través de la participación ciudadana.

Se elegirá a la persona que presidirá el Frente para el desarrollo de sus fines. Para ello, hubo un acuerdo con representantes de la sociedad civil organizada quienes, a través de la organización Unid@s, conformada por seis organizaciones de la sociedad civil que son Poder Ciudadano Mx X Mx, el Frente Cívico Nacional, Sí por México, Sociedad Civil México, Une México y Unidos por México, formaron un consejo de asesores técnicos en materia electoral que elaboró una propuesta para la realización de un proceso para elegir a quien dirigirá al Frente y la entregó a los tres partidos (PAN, PRI y PRD) que conforman la Alianza Va por México, para que después de una negociación se estableciera el método para la elección.

El método es el siguiente:

  • Se conforma un Comité Organizador del proceso integrado por seis representantes de los partidos políticos y siete expertos electorales, representantes de la sociedad civil.
  • Se establecerá un observatorio ciudadano encargado de supervisar el proceso.
  • Se abre el registro de aspirantes, con el único requisito de estar en el registro nacional de electores, no pertenecer al oficialismo, quienes deberán registrarse en una plataforma que se abrirá para tal fin.
  • Obtener 150,000 firmas de apoyo.
  • Los que obtengan las firmas, podrán participar en un foro nacional sobre las visiones de México.
  • Luego del foro se levantará una encuesta sobre preferencias y los tres aspirantes que queden en los primeros lugares pasan a la siguiente etapa.
  • Se realizarán 5 foros de diálogos ciudadanos, en Tijuana, Monterrey, León, Guadalajara y Mérida, en donde los tres finalistas tendrán diálogos respecto a la visión de México.
  • Luego se realizará una consulta directa a los ciudadanos que previamente se hubieron inscrito en un padrón (ya sea para las firmas de apoyo o simplemente para participar en la consulta), y una encuesta de preferencias. A la consulta y a la encuesta se le dará un 50% de valor a cada una para elegir al finalista, quien presidirá al Frente.
  • Queda prohibida toda actividad de promoción electoral o que llame al voto a cualquier cargo de elección popular.

Conclusiones: Realmente hay visiones diferentes en ambos métodos. Es una gran pena que por el adelanto descarado del gobierno, su partido y aliados a las labores proselitistas adelantadas, a la opción política en su contra no le quede otra opción que realizar este Frente político, mientras las autoridades electorales miran con temor hacia otro lado.

Artículo anteriorPor México, ¡Xóchitl va!
Artículo siguienteBenito Juárez