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Guerra sucia contra AMLO

Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca.- Desde que se postuló por primera vez como candidato a la presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, se le notaba en sus discursos su posición en contra del sistema político nacional. Por ello renunció al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y fundo el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).

El nombre adquirido por el partido en el poder, indica que el “movimiento” es una “revolución” y así lo ha declarado el hoy presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Es una revolución pacífica. Es un cambio profundo, radical, que ha modificado la forma de vida de los mexicanos en casi seis años en el poder y que, a partir del 1 de marzo, se puso en marcha la continuidad o anulación, según lo establezca la voluntad popular, mediante el voto individual el día 2 de junio de 2024.

Para debatir o criticar a favor o en contra, es necesario estar bien documentado en base a los medios nacionales acreditados e independientes y en la mañanera diaria que concede a los periodistas el presidente AMLO en Palacio Nacional, o en donde se encuentre según su agenda. Hasta hoy ha sido perseverante e ininterrumpida prácticamente.

Por ello, es importante resaltar que la “guerra sucia” contra AMLO es consistente, es violenta y pretende desestabilizar su imagen y la paz social. Como él mismo lo sostiene en las mañaneras “nunca antes había sido atacado un presidente mexicano como ocurre con él”. Y a los que hemos vivido más de sesenta años nos consta.

Efectivamente, los que estuvimos en la secundaria en 1968 cuando la matanza de Tlatelolco contra los estudiantes, nunca nos enteramos de lo sucedido porque los medios eran solamente el noticiero de Televisa a nivel nacional 24 horas, y los periódicos clásicos El Universal, Excélsior y otros. En Ciudad Juárez, El Fronterizo, El Continental y el vespertino El Mexicano. Todos ocultaron los terribles hechos.

Durante el gobierno de López Portillo, bajo el mando del General Arturo Durazo Moreno, hubo matanzas ordenadas por el Estado Mexicano, siendo una de las más sangrientas la denominada “masacre en el río Tula”, cientos de cuerpos torturados y en avanzado estado de descomposición para que no se pudieran identificar. En ese tiempo Durazo declaraba que eran guerrilleros extranjeros sacrificados en nuestro territorio por opositores violentos. En este sexenio la moneda se devalúo en un 500% de 25 pesos a 100 por un dólar.

Desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari se fortaleció el narcotráfico y el Estado se asoció con Amado Carrillo “el Señor de los Cielos”, llamado así porque transportaban por vía aérea la droga y el dinero, con autorización de los militares e incluso en aviones de la milicia. El grado de corrupción en su máxima expresión. El peso devaluado a $3,000 por un dólar. En este sexenio se vendieron las empresas paraestatales y los bancos a empresarios y políticos mexicanos y extranjeros. Como estrategia económica que le resultó a Salinas le quitó tres ceros al peso y quedó en $3 pesos por un dólar.

Con Vicente Fox y Felipe Calderón la corrupción no disminuyó, sino que siguió igual. Se empeoró con Calderón, quien ya no pudo controlar a su socio Genaro García Luna, quien fue detenido y procesado actualmente en los Estados Unidos, por sus nexos con el Chapo Guzmán. La “guerra” contra los cárteles fue solo una estrategia para eliminar a los enemigos del Chapo, para dejarlo como el líder principal, con conocimiento y consentimiento del presidente Calderón en ese entonces.

El más joven e inexperto para la política, Enrique Peña Nieto, recuperó el poder del PRI, con la estructura política nacional para la compra de votos. Así llegó al poder y las matanzas nunca disminuyeron. En su gobierno hubo la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, cuyas investigaciones siguen sin concluir. Ni tampoco se evitó la devaluación constante de nuestra moneda frente al dólar.

Los medios de comunicación desde los cincuenta hasta el año 2018, tenían el control absoluto del poder. Televisa, el principal, recibía cantidades multimillonarias para complacer los placeres del poder, bajo condiciones de apoderamiento de los recursos naturales, políticos, económicos y sociales.

Luego TV Azteca de igual forma se enriqueció con la concesión que le otorgó su homólogo Salinas a Ricardo. Y así sucesivamente, crecían en sus fortunas al mismo tiempo los periodistas Jacobo Zabludovsky, Loret de Mola, López Dóriga, Pedro Ferriz de Con, Héctor Aguilar Camín y Sergio Sarmiento, entre otros. 

Por eso, con la constante lucha para lograr el triunfo Andrés Manuel López Obrador, durante dieciocho años que se dicen fácil, han sido definitivos para unir a la mayoría de los mexicanos como ocurrió en 1910 con Francisco I. Madero.

Terminar con la corrupción y la criminalidad consentida durante más de setenta años, en seis años, ¡es imposible! Pero ya se inició el movimiento que continuará Claudia Sheinbaum, pues sin duda será la responsable directa de la confianza que le deposita el presidente, pues tiene garantizado el triunfo gracias a López Obrador, porque, aunque es el gran ausente en la campaña, será triunfadora gracias a él, que está más presente que nunca.   

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