Dr. Fernando A. Herrera M.- La carrera política en Chihuahua por parte de la 4T ha comenzado de la peor manera posible, y en donde todos enseñan los dientes… Y sus intereses. Muy lejos está la narrativa en pos de “la unidad» y “la transformación”.
Las recientes sacudidas al interior de la coalición revelan que sus aliados, el Partido Verde y el Partido del Trabajo, celebran una guerra de presión para torcerle el brazo a Morena.
El análisis de los amagos demuestra que no todas las amenazas pesan lo mismo. Mientras el Verde juega al ajedrez corporativo, el PT de Lilia Aguilar parece que quiere solo su ambición personal.
Comencemos por el Partido Verde. El apoyo mediático de Arturo Escobar, condicionando la alianza en Chihuahua a cambio de la candidatura del alcalde juarense, Cruz Pérez Cuéllar, no fue un berrinche ideológico; fue un frío análisis comercial. Al Verde no le quita el sueño si el candidato es de cepa morenista o con pasado panista. Le importan los números. Juárez posee el padrón electoral más grande del estado y la estructura de Pérez Cuéllar garantiza votos indispensables para su franquicia.
Para Escobar, Chihuahua es una ficha de cambio en el tablero nacional. Su amago busca cotizar caro el amor ante Morena en la Ciudad de México.
Presionan en el norte para cobrar donde sea, intercambiando una cosa por otra, y Chihuahua es una mercancía que puede cambiarse por otras posiciones en otras latitudes.
Es un negocio permanente de estirar la liga para ver cuánto cede el partido mayoritario. Si pierden la apuesta y la candidata termina siendo Andrea Chávez, el Verde no pierde nada; simplemente cobra las cuotas ya pactadas en la mesa.
El caso de Lilia Aguilar con el PT es opuesto y peligroso, porque no hay una visión de Estado, ni de estrategia del partido, solo su apuesta personal, pues al apoyar tan apasionadamente a Andrea y nombrarla coordinadora de afiliación del PT en el estado, Aguilar no fortalece a la 4T, porque lo que quiere es pavimentar su camino hacia la candidatura a alcaldesa de Ciudad Juárez en 2027.
Para Lilia, el control del PT en Chihuahua es el negocio heredado. Pero para dar el salto a la presidencia municipal de Juárez, necesita remover el obstáculo que es Cruz Pérez Cuéllar.
Su estrategia es brutal: Andrea, “yo te apoyo en el estado, tú me pagas con Juárez”.
Esta jugada personal le ha salido cara a Lilia, que propició una fractura en su propia casa. Encima enfrenta rebelión de las bases locales del PT y la de su hermana, la diputada América Aguilar, y eso demuestra que la militancia real prefiere la estructura de Pérez Cuéllar antes que los acuerdos personales de Lilia.
Lilia Aguilar se juega el “todo o nada”. Si Andrea gana la candidatura, Lilia tendría su boleto para Juárez. Pero si Cruz Pérez Cuéllar se impone, el grupo juarense le pasará la factura que podría congelar su carrera local por seis años.
Morena no ha perdido el control de su coalición, pero está viendo a sus aliados cómo enseñan sus cartas antes de las encuestas y las definiciones en candidaturas.
El electorado chihuahuense asiste a un espectáculo donde el Verde opera como una corporación que busca dividendos nacionales, mientras Lilia Aguilar utiliza las siglas de su partido como un trampolín personalísimo.
En la antesala del 2027, nos queda claro que, en la política del actual gobierno federal, la lealtad tiene un precio, y en Chihuahua, se paga con candidaturas.
Al gobierno federal no le alcanza y le quita a Chihuahua… Y a los demás estados y municipios del país
Los municipios de Chihuahua han perdido hasta un 8% de sus participaciones federales durante el primer semestre de 2026, lo que equivale a una reducción de 434 millones respecto a lo presupuestado.
La nota publicada en El Diario de Chihuahua confirma que el recorte de presupuesto lastima a los 67 municipios del estado, y a los que más les pega son a Juárez, Chihuahua, Delicias y Cuauhtémoc, por su densidad poblacional. Tan solo a Delicias le han quitado a la brava más de 15 millones de pesos, así lo confirmó Jesús Valenciano, alcalde del municipio. Dinero que impide se realicen obras y se prioricen los servicios primarios que la ciudad necesita.
El subsecretario de Ingresos del Estado, Daniel Jaime Cruz, precisó que esta reducción es parte de los más de 1,300 millones de pesos que el Gobierno de Chihuahua no recibió por machetazos a la mala de la Federación, en los mismos primeros seis meses.
También en Chihuahua Marco Bonilla, el alcalde, confirmó una reducción de más de cien millones de pesos, que obliga a su administración a pausar y a diferir una gran parte de la obra pública ofrecida a la sociedad para garantizar los servicios básicos.
¿Qué pasa en el resto del país y por qué ocurre?
Esta situación de descuentos a mansalva se replica a nivel nacional. La gobernadora del estado, Maru Campos, advirtió que la caída en la Recaudación Federal de los fondos que se participan tiene en números rojos a Chihuahua y a todas las entidades federativas del país.
La Federación se justifica con las fórmulas acordadas, en otros tiempos, para el reparto de ese fondo de aportaciones participables, aunque la realidad muestra que no hay dinero que les alcance para tantos compromisos con los programas sociales, que no tienen supervisión; a salvo la de Adultos Mayores.
El enorme socavón de la federación está en las pérdidas millonarias que cada día se destinan a las enormes e inútiles obras hechas por AMLO, como el Tren Maya, que pierde decenas de millones cada día y no se diga lo que derrochan la Refinería Dos Bocas, el Interoceánico y el aeropuerto Felipe Ángeles.
Cuando la economía nacional recauda menos de lo que Hacienda proyectó a finales del año previo, la federación se protege y gasta de más como lo ha venido haciendo los últimos siete años consecutivos en los que se han excedido hasta más de cinco puntos del PIB que son como dos billones de pesos más lo que cada año han pedido prestado (en 2026 pidieron 2.2 billones prestados) ellos no sufren, aunque la deuda de los mexicanos se haya duplicado en solo siete años.
Efectivamente ante la baja en la recaudación fiscal, el gobierno federal se protege como se explica en el párrafo anterior, pero eso no ocurre con las entidades federativas y los municipios, a los que sin piedad les aplican la fórmula.
Los municipios y las entidades quedan en la indefensión total porque el diseño de esa fórmula es injusto de origen.
Urge que se revise el acuerdo de fondos participables entre federación y estados para que sea más equitativo.
Chihuahua aporta como el estado número diez que ocupa como generador de recursos al Producto Interno Bruto, pero recibe participaciones como el número veintiuno por la escasa población que vivimos en él, porque esa fórmula se aplica de acuerdo a la población que vive en cada estado, no como la gente produce.
Somos, con mucho, el estado que más exporta a los Estados Unidos y nuestra gente se rompe el lomo para generar recursos que van a dar a la federación y que esta los reparte de acuerdo al número de habitantes de cada estado.
Entendemos que se ayuda a los estados más necesitados, pero no debería ser tan infame el sacrificio para las finanzas de un estado que aporta dinero entre los primeros diez, esa inequidad impide que se genere más y se aporte más. Cosa que no entienden. O se hacen.
Dr. Fernando A Herrera. Periodista y politólogo, es Doctor en Administración por la UACH. Presidente del IEE Chihuahua (2006-2015); presidente de Instituciones Electorales de las entidades federativas en México (2014). Es autor de la trilogía “Secretos” filosofía para la vida cotidiana. Presidente y director general de chihuahuaexpres.com.mx
Sígueme en mis redes:
https://www.youtube.com/@Chihuahuaexpres
En Facebook Fer Herrera Sota, Caballo y Rey
En el portal informativo chihuahuaexpres.com.mx
O en X (Twitter) Fernandoherrera.me
E-mail: fernando.herrera@chihuahuaexpres.com.mx


