Dr. Alfredo Morales González.- En estadística electoral, cuando se marca una tendencia hay que prestarle atención ya que se pueden sacar muchos aprendizajes de ese proceso tan cerrado, como fue en el caso de Brasil. Ya que en poco tiempo remontaron las cifras a favor del presidente Lula, quedando a la cabeza; la movilización juvenil se impuso y fue claro que cambiaron el curso de la historia.
La movilización juvenil, es la generación que está cambiando al planeta. En Serbia derrocaron un gobierno de 14 años en las elecciones legislativas del 25 de octubre de 2026 por un movimiento estudiantil y ciudadano. Y en otro contexto, se da un giro de timón en Brasil a última hora, ya que se movilizó gran parte de los jóvenes, gran participación de la mujer y los principales centros urbanos le dan el triunfo a Lula. Quedando claro el voto evangélico sionista a favor de Bolsonaro, a diferencia del voto católico en su mayoría a favor de Lula, entre otros aspectos.
Estas elecciones se dan dentro de una guerra híbrida multifactorial dentro del propio Brasil, en conjunto con los factores externos, ya que se nota la gran brecha divisoria y polarizada dentro de su población. Brasil es el segundo país –después de China– que tiene las famosas tierras raras, aunque no cuente con toda la tecnología para procesarla y ponerla en el mercado, como es el caso de China.
Sin duda, este resultado le da oxígeno a la izquierda latinoamericana, ya que la población está ávida en soluciones reales y no tanto en rasgos de género, como lo maneja la agenda woke. Brasil se ubica como la octava economía a nivel mundial.
Contó gravemente el error de Bolsonaro con el comentario hacia Lula. El senador Flávio Bolsonaro (hijo del expresidente Jair Bolsonaro), utilizó ese término de nueve dedos en forma despectiva durante un debate televisivo previo al balotaje presidencial en Brasil, para atacarlo e intentar desestabilizarlo. El mandatario brasileño rechazó el insulto, defendió su pasado obrero frente a alguien que —según su réplica— nunca trabajó en el sector real y obligó a su contrincante a pedir disculpas en el mismo debate.
Por su parte, el presidente Milei en España, en su visita en Madrid, llamó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, “impresentable dictador” y “corrupto”, el pasado 21 de octubre. Pidió a la población sacar del poder a los socialistas y expresó su apoyo a partidos como Vox y el PP.
Milei es un presidente radical en su forma de pensar y ha hecho una serie de malos comentarios que afecta gravemente a la investidura presidencial y su imagen ante el mundo, además de la declaración de quemar en la hoguera a ciertos periodistas con nombre y apellido. Pareciera ser la reacción de un presidente que no tiene freno.
Una característica de la política israelí, que es un sistema parlamentario no bipartidista sino multipartidista. Aunque el primer ministro Benjamín Netanyahu perdió algo de apoyo de los votantes, los resultados preliminares revelan varias vías para que se mantenga en el poder, dada la fragmentación política del país.
Pero mientras tanto, este martes 3 de noviembre de 2026, habrá elecciones de mitad de mandato, en las que se decide la composición del Congreso, la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos. El equilibrio de poder en el Congreso determina el rumbo de la agenda del presidente, ya que puede aprobar leyes con las que el presidente esté de acuerdo o aprobar leyes con las que no esté de acuerdo.
Continúan las elecciones en diferentes partes, por lo que el rumbo político puede presentar cambio de timón a último momento. Mientras el tablero de ajedrez presenta sus movimientos fríamente calculados, nos disponemos a prepararnos para el cierre del año 2026. La pregunta es: ¿habrá más movimientos políticos de gran trascendencia en estas últimas ocho semanas que le quedan a este año?
Porque lo que sí es seguro que el siguiente año, el 2027, será de gran actividad política, empezando con las elecciones que se presentan en nuestro país, cuando renovarán sus gubernaturas 17 estados gobernados por Morena: Sonora, Baja California, Baja California Sur, Colima, Nayarit, Sinaloa, Michoacán, Zacatecas, Campeche, Guerrero, Quintana Roo y Tlaxcala. También en Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua, gobernados por el PAN; un solo estado gobernado por Movimiento Ciudadano: Nuevo León, y uno por el Partido Verde: San Luis Potosí.



