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El presidente echa la culpa al estado… es cinismo

Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- El presidente perdió el piso e intentó darse una limpia en la mañanera del miércoles 29, según se desprende de lo que dijo: debe haber 32 culpables del narco estado en que vivimos, pues no es posible que un asesino como el Chueco, que ultimó a los jesuitas, ande suelto y patrocine un equipo de béisbol, si tiene orden de aprehensión.

Así, en actitud de pleno descaro y cinismo, el presidente pretende echar la culpa a Chihuahua y demás entidades federativas de sus enjuagues.

¿Pretenderá obviar el reporte del martes 28 del Congreso de Estados Unidos que lo tilda de permisivo con el narco? ¿O el de la DEA, del mes pasado, que de plano lo considera como gobernante de un narco estado? ¿Ignora que Emma Coronel declaró, en su juicio, que “el Chapo” le financió las tres campañas presidenciales? 

¿Qué le pasa presidente? ¿A echar culpas vamos? Ahí le dejo eso que se dice de Usted en Estados Unidos.

Usted dice que Chihuahua es culpable por el triángulo dorado. ¿Entonces tiene 31 gobernadores y una jefa de Gobierno culpables? No señor, las culpas no se reparten, en realidad son responsabilidades que no se asumen y usted no quiere, porque sí entiende que le toca combatir los delitos de orden federal.

¿De verdad cree que la inseguridad se resolverá con abrazos o esperando a que se maten entre ellos hasta que no quede nadie? 

No sea iluso, presidente, en este país ya entendimos que sus cuatro años de gobierno han resultado en el mayor desastre de la historia de México. Sus nulos resultados hablan solos. 

Si no le cabe la culpa, no la reparta. Mejor empiece a trabajar un poco. Dudo que conozca de qué le hablo, pues no lo ha hecho nunca, pero si lo intenta, quizá logre limpiar en algo la conciencia, si es que tiene conciencia de lo que está haciendo con nuestro país. ¿Se le olvidó cómo dejó ir a Ovidio? Y tratamos de entender sus razones. También quisimos entender el saludo a la mamá del “Chapo”.

Pero sus recurrentes visitas a la zona triángulo dorado para supervisar una carreterita, como que ya dan de qué hablar. ¿Se olvidó de sus declaraciones de que los criminales son seres humanos, que tienen derechos y que hay que protegerlos? Si tiene compromisos con ellos, la historia lo va a registrar, de eso no tenga duda, y sabemos que quiere pasar a la historia. No se ocupe de eso, estamos seguros que su registro quedará en nuestra historia como el trago más amargo del siglo XXI. 

¡Ah! Y no olvide que: A veces se tiene que tragar uno sus propias palabras, señor presidente.

¡Hasta la próxima!

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