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El PAN no debe alinearse a Morena

Carlos Angulo Parra.- Nunca, en un entorno de suma división entre lo que el gobierno hace, frente a lo que los partidos que no están alineados a él realizan, de repente nos encontramos con que los partidos opositores se alinearon a Morena y sus aliados, que son los partidos del llamado “oficialismo”, en apoyar una iniciativa generada por todos los partidos que pretendía acotar las facultades constitucionales del Tribunal Electoral del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

¿Por qué un partido como el PAN lo hizo? Pues, estimo que el PAN, como los demás partidos políticos, no desea que un órgano jurisdiccional como el TEPJF se inmiscuya en sus asuntos internos.

¿Y por qué el PAN no desea esa intervención judicial? Yo interpreto que las dirigencias del PAN quieren tener carta blanca para hacer y deshacer lo que se les venga en gana hacia su interior, aunque se violen estatutos y disposiciones legales.

Como muchos saben, los partidos políticos desde hace tiempo, literalmente, se encuentran secuestrados por sus dirigencias. El PAN no es la excepción.

¿Qué significa ese secuestro? Pues que las dirigencias dominan el acontecer cotidiano de lo que sucede en los partidos, sea de importancia o sea intrascendente. El dominio que tienen, que es importante y trascendente, es el de las postulaciones de las candidaturas a puestos de elección popular.

En el PAN desde hace unos veinte años es lo que ha estado sucediendo. Es decir, las candidaturas raramente se determinan por la militancia en elecciones democráticas. La norma ha sido las llamadas “designaciones”. Así que las dirigencias ni siquiera tienen que recurrir al viejo truco de “inflar” el padrón de militantes con gente pagada o allegada a la militancia (que deseen un puesto o favores gubernamentales en donde gobierna el PAN) para ganar las postulaciones que quieran, sino que, simplemente, designan a las personas que les dé la gana.

Con las reformas constitucionales que pretendieron hacer, se constreñían al TEPJF a camisas de fuerza legales, con el pretexto de que el Tribunal invade funciones del Poder Legislativo, que no le permitía inmiscuirse en asuntos internos de los partidos. Es decir, la reforma fortalecía enormemente a la “partidocracia” (forma de autoritarismo dentro de los partidos políticos), dejando fuera de sus decisiones a sus propias militancias e imponiendo una coraza a los ciudadanos sin partido a depender sin restricción legal alguna de la voluntad de los dirigentes de los partidos.

Es por ello que, dentro del PAN, el primer responsable de este intento autoritario que viola los principios del Partido Acción Nacional, es el Coordinador Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados; Jorge Romero, ya que cae directamente bajo su responsabilidad el impulso o contención de las iniciativas de leyes, respecto a que estén ceñidas a los principios de doctrina del PAN, y a que se vele el comportamiento legislativo del Grupo Parlamentario del PAN, bajo los entornos del momento, así como que esté de acuerdo con la plataforma legislativa del PAN y las indicaciones de sus órganos directivos.

Para muchos panistas la iniciativa comentada no solo ha rebasado el límite de lo que un coordinador parlamentario tiene permitido hacer, sino que con ella se le pierde la confianza para que continúe en un cargo tan delicado y estratégico dentro del PAN.

Así que yo conmino a la dirigencia del PAN a que tome cartas en el asunto y sustituya al diputado Jorge Romero por una persona proba que dé confianza a la militancia de que, en estos tiempos tan difíciles, políticamente hablando, se comporte con los más altos niveles de ética y rectitud y que sus acciones se conformen de acuerdo a los estatutos del PAN y los lineamientos de la dirigencia, guiados por los principios de doctrina del PAN.

De no llevarse a cabo estas resoluciones, le toca a la militancia del partido manifestarse, como bien saben hacerlo, en las diversas formas de protesta pacífica pero activa, para hacer que la dirigencia tome cartas en el asunto y resuelva el problema. O bien, que el Dip. Jorge Romero reconozca su error y renuncie a la Coordinación Parlamentaria del PAN en la Cámara de Diputados.

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