Inicio Perspectiva ¿Cómo evoluciona la pandemia? ¿Funciona el confinamiento?

¿Cómo evoluciona la pandemia? ¿Funciona el confinamiento?

Marcos Barraza Urquidi.- Para poder ver cómo evoluciona una pandemia es necesario hacer algunas consideraciones, la primera es determinar el total de las personas que pueden ser contagiadas, en el caso de México estaríamos hablando de 130 millones de personas.

Sin embargo, es imposible medir el número de contagios, en primer lugar porque una gran mayoría de los casos son asintomáticos, esto es, ni la persona se da cuenta que le dio; en otros los síntomas no son tan graves, pero lo más penoso es que no se están haciendo pruebas, una decisión criminal de este gobierno que regala dinero a Venezuela, Cuba y Centro América, pero no invierte en comprar pruebas.

Así que solo contamos con los casos y las muertes que reporta a la OMS, por lo que con esos datos tendremos que hacer proyecciones.

Los “especialistas” han dicho que por cada caso reportado hay 10 que no se reportan por ser asintomáticos o por cualquier otro motivo, los casos diarios en sí mismos no nos dicen cuándo va a acabar esta pandemia o hasta dónde va a llegar, pero sí nos sirve para hacer proyecciones.

El teorema de Bayes toma en cuenta el universo de casos, la velocidad con que se presentan y el número de casos de un día para estimar los casos del día siguiente; en condiciones naturales esto forma una campana, donde los casos empiezan a crecer lentamente, luego en forma exponencial y después decrecen en la misma forma.

La curva de los casos diarios no nos dice mucho porque la probabilidad de contagio no solo está en las personas que en este día tienen el virus, sino de los que están enfermos y pueden propagarlo.

El virus dura aproximadamente 21 días por lo que es importante acumular el número de contagios durante 21 días y luego quitarlos de la serie porque de alguna forma ya no trasmiten la enfermedad y algo importante: rompen la cadena de trasmisión.

Por ejemplo, tenemos en un grupo de 10 personas 9 sanas y una enferma, el 1 tiene contacto con el 3, el 2 con el 6, el 4 con el 8 y 9, etc., si todos se ven en un período de 21 días todos quedarán enfermos, pero si el 1 contagia 3 y éste ve al 9 un mes después ya no lo contagiará, si el nueve se enferma será por otra vía y aquí viene la maravilla del confinamiento que ralentiza la velocidad de propagación.

A fines de marzo la tasa diaria de contagio andaba por el 20%, entra el confinamiento y la tasa empieza a disminuir, terminamos abril con una tasa del 7%, para el 27 de mayo estábamos a una tasa de crecimiento diario del 3.62%; esto no quiere decir que ya domamos la pandemia, solamente la ralentizamos, esto es, bajamos la velocidad de propagación, pero estamos muy lejos de salir de ella.

Volvemos a las cifras globales, se han reportado 93,435 casos, considerando que solo son el 10% de los casos reales, tenemos que ya se han infectado 934,350 personas de 130 millones, una cantidad insignificante, pero lo peor está por venir, el que se reduzca la tasa de contagio no significa que se reduzcan los casos, éstos siguen creciendo, aumentando el número de enfermos que significa puntos de contagio.

Llegamos a la triste realidad de que no hemos destruido el virus, pero sí hemos hecho daños profundos a la economía, por lo que caemos en la disyuntiva: “salimos a la calle y nos morimos por el virus o nos quedamos en casa y nos morimos de hambre.”

Alemania y otros países han resuelto la paradoja con una sola palabra: TEST, TEST, TEST, hacer pruebas y solamente confinar a las personas enfermas, pudiendo seguir trabajando a las demás. Alemania está haciendo 200,000 pruebas diarias y espera poder hacer un millón de pruebas diarias, obviamente estos países saldrán fortalecidos de esta crisis, mientras los países estalinistas como México, que prefiere invertir en refinerías para regalar combustible a Cuba y comprar voluntades para las elecciones del próximo año, pasarán esta etapa con incertidumbre y muerte.

En la gráfica podemos ver cómo se detiene el crecimiento exponencial de la pandemia, hasta el 27 de mayo son los datos que manda el gobierno mexicano a la OMS, a partir de ahí, está el crecimiento normal que llevaría la pandemia sin confinamiento.

La pregunta crucial ante esta situación es ¿Qué debemos hacer? Sin que suene a consejo, lo lógico es que si podemos seguir en casa lo hagamos y si necesitamos salir lo hagamos con todas las precauciones posibles, estamos lejos del fin de la pandemia y de la inmunidad grupal, la única esperanza es la vacuna que ya anuncian, que esperemos funcione y sea saludable.

Algo en lo que debemos poner atención y comentarlo con su médico de cabecera son los antivirales como la ivermectina que ya han demostrado deshacer el virus en laboratorio y en animales, de igual manera los protocolos que han establecido los médicos que ya vivieron lo peor de la crisis en sus países.