Inicio Perspectiva AMLO es popular y se ocupa de ello al 100

AMLO es popular y se ocupa de ello al 100

Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- La fantasía del presidente acerca de la 4T se quedó en el discurso de oposición, campaña, toma de protesta y en su diaria mañanera en la que se dedica a conservar su popularidad con su actitud de ser la representación genuina del sufrimiento del pueblo por culpa del verdadero poder de los conservadores.

En otras palabras, no ha querido ejercer de presidente ni de encabezar ninguna transformación como estadista porque sabe que gobernar desgasta y prefiere tratar de reconstruir su viejo PRI como hegemonía reclutando a sirios y troyanos, perdonando antecedentes y enterrando expedientes para sumar aliados, mientras sigue en su papel histriónico de representar a un pueblo vejado y abusado por los verdaderos poderosos.

Por eso no hay esfuerzos serios ni coordinados para ayudar a los municipios y a los estados en el combate para recuperar la seguridad, los ha dejado solos, incluso quitó los subsidios a los municipios y a los estados en esa materia y, aparte, la instrucción pareciera ser que no se persiga a nadie: son abrazos no balazos. 

Los estados y municipios carecen de los recursos suficientes para hacer algo serio en cuanto a recuperar la seguridad ciudadana. La consecuencia es que en todos los órdenes de gobierno se perdió la eficacia de la seguridad; eficiencia nunca tuvo, pero había algunos resultados, ahora ni eso. Sacar al ejército de los cuarteles y ahora hasta cogobernar con ellos ha dejado a la seguridad de lado, están ocupados en aduanas, puertos, Tren Maya, etc. No les queda tiempo. 

La creación de la Guardia Nacional no ha resuelto el problema. La presencia, que cada vez es más numerosa en el país, a través de la construcción de cuarteles especiales, a cuyo cargo también están los militares, y que ya construidos se nutren de la academia y del propio ejército, una vez en funciones se dedican a las rondas y algunas otras cosas no definidas, pero de incautaciones de droga o de grandes cantidades de dinero nada.

En algunos lugares se vive en paz y ese control, a valores entendidos, lo entendemos y agradecemos todos, pero acá en Juárez, particularmente, sigue habiendo muchas muertes. En esta ciudad la Policía Municipal en su carácter preventivo no puede dar resultados en esa materia y cuando hay acción es contra los ciudadanos por causas del fuero común y los más activos en esta tarea son los de Vialidad, pero para recaudar en el menor de los casos y hacer la “polla” como eje principal.

La policía del estado ubicada en Juárez tampoco es capaz porque no tiene ni los recursos ni los elementos suficientes y de los pocos que hay, algunos -porque no todos-, solamente medran migajas de lo que le dejan quienes realmente se entienden con quienes hay que hacerlo.

La política de coordinación le toca al alcalde y a su director de Seguridad Publica, aunque es de suyo muy difícil coordinarse con la Guardia Nacional, con los del área o división caminos y con el Ejército que, empoderado como está, resulta casi imposible y con los estatales la rivalidad cotidiana histórica lo impide.

Esa competencia entre algunos municipales y estatales, por supuesto, insisto, no todos, es por las migajas mencionadas antes y que sacan en los barrios extorsionando a los peces chicos. Por supuesto que la preventiva contempla la flagrancia de los vendedores de barrio, pero en eso ni se meten, la mayoría porque temen por su vida y salud y los que sí se meten es porque están en algún compromiso que les completa sus aspiraciones económicas.

Terquedades

Es demasiado lo que el presidente dedica a su autopromoción en las mañaneras. Jamás un presidente dedicó tanto tiempo a su imagen y popularidad. Todos los medios propiedad del Estado se dedican a enaltecer su histórico reclamo en representación de los pobres.

Los pobres también saben que si no trabajan no hay progreso. Aunque reciban ayuda, esta nunca será suficiente para sus necesidades. 

La bandera de la corrupción es una utopía, pregunten a un vendedor ambulante cualquiera o a un propietario de cualquier auto o camioneta si les dan boleta de multa o piden mordida.