Préndele fuego a tu vida. Busca aquello que avive tu flama. Rummi, teólogo persa
Cuauhtémoc Monreal Rocha.- Por lo del futbol (a alguien o a algo, tenemos que echarle la culpa) dejamos en el tintero esta entrega, pero la enviamos apoyándonos en el dicho de que más vale tarde que nunca, a sabiendas de que les va a gustar, porque creemos en la amabilidad de las lectoras y los lectores, o sea, papá y mamá.
Hace dos semanas, se registró, en nuestra ciudad, un fuerte incendio, por el rumbo del relleno sanitario o por un ladito y de inmediato, antes de que llegaran los heroicos traga-humo, el incendio se politizó.
Luego, luego nos acordamos de los pirómanos que en el mundo han sido desde la antigüedad, sin saberse a ciencia cierta, hasta este siglo XXI, cuántos han sido; iniciemos recordando a Eróstrato, el pirómano más antiguo, que le prendió fuego al templo de Artemisa; muchos siglos después, el tristemente célebre Nerón, incendió Roma y siglos más tarde, nuestro histórico Juan José de los Reyes Martínez Amaro (a) er “Pípila”.
Solo que este personaje, le prendió fuego, por causa justa, a la Alhóndiga de Granaditas. en la ciudad de Guanajuato; lo que sucedió dentro de ese lugar, es otra historia que luego les contaremos, si nos da la gana.
Así llegamos al Siglo XXI y resulta que de pronto, en el incendio de marras, surgió la primera pirómana de #LaMejorFronteradelNorte”, emanada de un partido político, cuyo nombre nos recordó a una figura mítica náhuatl, que vivió en un pueblo originario de la Cuenca del Anáhuac.
Para pronto la turba, por llamarla de alguna manera, morenista en el poder, se lanzó contra la diputada local albiazul, acusándola de ser la responsable de haber iniciado el tal incendio (al parecer de llantas) y se armó, por unos días, la de Dios es grande.
La acusación se fundó, en apariencia, porque la legisladora, unos días antes de que ardiera el lugar, se reunió con un grupo de simpatizantes para señalar algunos defectos del lugar o simplemente, porque le dio la gana, como ciudadana libre, que tiene derecho, con o sin fuero, a transitar libremente por su ciudad.
No sabemos en qué paró este sainete pirómano y si la diputada en realidad sea culpable o no, aparte de ser nuestra primera incendiaria y si, de ser cierto, no haya disfrutado, como Nerón, la chamusquina que dicen las malas lenguas, inició.
Esperemos que todo se haya resuelto en favor de las partes y con el incendio apagado, se dediquen a trabajar, como funcionarios públicos, en bien de los ciudadanos que los llevaron al poder, para que vivan mejor que los mismos, a los cuales dicen representar.
Sigue el fuego, pero en chiste: ¿Cómo se dice bombero en japonés? Ataka Layama. Vale.
#es Andy



