Una emergencia provocada por inundaciones repentinas y deslizamientos en Nepal y la zona fronteriza del Tíbet ha dejado cientos de víctimas y desaparecidos. Las autoridades reportan al menos 380 fallecidos y más de 900 personas sin localizar, entre ellas numerosos turistas y peregrinos extranjeros.
Las áreas más afectadas se encuentran al norte y oeste de Katmandú, mientras que en el Tíbet también se registraron deslaves que causaron víctimas y dejaron cientos de personas desaparecidas. Las labores de identificación y rescate continúan en ambos lados de la frontera.
El ejército y la policía de Nepal desplegaron miles de elementos, además de equipos caninos y drones, para localizar sobrevivientes y desaparecidos. En China también fueron movilizados especialistas y equipos de emergencia ante los daños en carreteras, comunicaciones y suministro eléctrico.
La situación continúa siendo delicada debido a la posibilidad de nuevos deslizamientos y otra inundación, ya que los escombros podrían haber bloqueado temporalmente algunos cauces y formar represas naturales.




