México rechazó hoy martes la inspección fronteriza de camiones de carga y autobuses ordenada por las autoridades del estado de Texas, Estados Unidos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó en un comunicado que la medida perjudica de manera importante el flujo comercial y hace que los comerciantes de ambos países estén “perdiendo competitividad e ingresos considerables”.
El gobierno mexicano se comunicó con la Embajada de Estados Unidos en México, con los departamentos de Estado y de Seguridad Interior de ese país, y con la oficina del gobernador de Texas, para restablecer plenamente el comercio e identificar alternativas que garanticen la seguridad en la frontera sin perjudicar al comercio binacional, explicó la cancillería.
Greg Abbott, gobernador de Texas, anunció el 6 de abril que tomaría varias medidas para reforzar la frontera sur de Estados Unidos, a raíz de la decisión del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de poner fin en mayo a las expulsiones migratorias del Título 42.
Entre las medidas, Abbott ordenó detener e inspeccionar a todos los tractocamiones y autobuses que crucen desde México hacia Estados Unidos, con el argumento de prevenir el trasiego ilegal de migrantes y drogas.
Las inspecciones se realizan en cuatro cruces fronterizos de México con Texas y se estima que en estos únicamente está cruzando una tercera parte del comercio bilateral habitual, de acuerdo con la cancillería mexicana.
Xinhua



