“El cuidado de los animales es una parte integral del código ético de la medicina veterinaria”. Dr. León Whitney, veterinario norteamericano
Cuauhtémoc Monreal Rocha.- Después de varios meses de haber cerrado el gobierno norteamericano su frontera al ganado bovino mexicano por culpa —a alguien hay que culpar— del gusano barrenador, por fin, en días pasados, se abrió dicha frontera y el ganado chihuahuense nuevamente se encuentra en los corrales ganaderos de aquel lado, ante el regocijo de los “cowboys” de allá y los vaqueros de acá.
El ganado mexicano “Hereford” ya volvió a cruzar la frontera. Fueron solo 500 cabezas de ganado por lo pronto, mas, al parecer, la frontera seguirá abierta y, poco a poco, los ganaderos del Estado Grande seguirán enviando sus becerros de engorda a U.S.A. o tierra de “Uncle Sam”.
Aún queda mucho ganado de acá, de este lado. Al parecer, Sanidad mexicana ya controló el gusano barrenador y eso es bueno para ambos países; Chihuahua, entre otras cosas, también es un estado ganadero. Esperemos no vaya a resultar algún otro obstáculo y se vuelva a cerrar la frontera, porque las pérdidas serían millonarias y la economía nacional no es tan boyante que digamos, aunque en la mañanera digan lo contrario.
Bien por los ganaderos de Chihuahua, que a estas alturas ya han de haber festejado esta apertura fronteriza con carne asada, tortillas de harina, salsa picosa, tequila, mezcal, sotol y cerveza, y puedan seguir vendiendo su ganado de engorda y que el gusto les dure buen rato, pero, sobre todo, no descuidar sus animales, porque las plagas, del gusano barrenador u otras, no hay que dejarlas llegar, vengan de donde vengan, teniendo a los médicos veterinarios listos para cualquier brote o emergencia sanitaria.
¿Cuál es el baile favorito de las papas? La salsa… catsup.
#es Andy



