PALIACATE
Asaltos bancarios
Alejandro Cortés González-Báez.- ¿Quién de nosotros no ha visto en un parque la típica escena protagonizada por dos minúsculos niños que terminan llorando mientras se dirime la propiedad legal de una pelota? Este tipo de conflictos tiene una explicación muy sencilla. Cuando un pequeñito se encuentra una pelota, un triciclo o cualquier otra cosa, simple y sencillamente la considera como suya.Su razonamiento es elemental: Niño (o sea yo) pelota; pelota niño, niño-pelota; pelota-niño... sin más trámites. Los juguetes, y todo lo que ve y puede alcanzar, le pertenecen pues todavía no es capaz de entender el derecho de posesión, ni las normas de comercio, ni el sistema de compraventa que efectúan los padres de familia en una tienda para comprarle algo a sus hijos, así como la certificación de derecho por medio de facturas y muchos requerimientos legales más.Por otra parte, todos nos habremos...
