La corrupción es un mal inherente a todo gobierno que no está controlado por la opinión pública. Ludwig Heinrich Edler Von Mises, filósofo austriaco
Cuauhtémoc Monreal Rocha.- Para Claudia, el rechazo a sus planes A y B, donde iba, con fines aviesos, la revocación del mandato, representan dos derrotas políticas para ella como jefa máxima del Gobierno Nacional, ocasionadas por sus mismos contertulios de Morena, del PT, PVEM y de la 4T, de la cual ella, según su decir, es la constructora, pues ellos mismos le dijeron en su propia cara “no pasarán”, y así sucedió, pues lo que aprobaron los ínclitos legisladores morenistas y demás tontos útiles ya señalados fue una aprobación insulsa, inodora, incolora e insípida. Resumiendo, descafeinada.
Qué lástima que la doctora cada día está más aislada en su Palacio Nacional, acompañada solo, presumimos nosotros, por “La Sombra del Caudillo”, sin que ningún psicólogo pueda quitarle de la cabeza esa obsesión de obedecer ciegamente a quien ya tuvo sus diez segundos de gloria y que, como los diputados y senadores plurinominales, no representa ya nada ni a nadie; su nombre… ya ¡chole!
En esta chulada de país que, como el petróleo, es nuestro, desde el sexenio pasado hemos visto con tristeza ciudadana cómo la política nacional ha caído en un torbellino electoral, hundiéndose en problemas reales porque no se les atiende, sin dejar a un lado el desplome de la imagen internacional de México, en el cual ha caído el que antaño fuera el Hermano Mayor de América Latina, situación que se ha venido manifestando desde que Morena, la 4T, llegó al poder para quedárselo, basados en una basura ideológica izquierdista que no solo ahoga al “Cuerno de la Abundancia”, ahora solo para ellos, sino a todo el subcontinente americano.
La obsesión del gobierno por seguir doctrinas e ideologías fracasadas es pasmosa y, al tener el poder absoluto, así como la subordinación incondicional del Poder Legislativo y el Poder Judicial, lo incitan a hacer gala de esa sobrerrepresentación, que le permite, inclusive, hacer realidad su nefasto propósito de engañar al pueblo de México, al dejar a un lado, sin resolver, los verdaderos problemas nacionales, citándolos una vez más: salud, educación y el campo, entre otros muchos.
Aparte de que, con esa fuerza política desmedida, Morena, la 4T, ha logrado elecciones fraudulentas, donde el soborno y el chantaje (y no nos pidan ejemplos, “plis”) lucen con luz propia, contando también con la ayuda del crimen organizado, que controla, salvo prueba en contrario, gubernaturas, congresos locales, a algunos diputados federales y senadores, presidencias municipales y un laaargo etcétera.
Ni modo, hay que escribirlo: en las mañaneras del pueblo, cuánta mentira. No entiende el gobierno de Claudia que la mentira dura hasta que la verdad quiere, como las pequeñas gotas de petróleo que están dañando algunas playas mexicanas.
En fin, para los que no leen: ¿tiene libros para el cansancio? Sí, pero están agotados. Vale.



