Dr. Fernando A. Herrera M.-
El punto de partida
La discusión actual sobre el respaldo al gobierno suele simplificarse, pero los datos ofrecen matices profundos. Héctor Aguilar Camín citó recientemente una encuesta de El Financiero que revela una fractura invisible: entre los ciudadanos que no reciben programas sociales, la aprobación de la administración federal cayó drásticamente del 64% al 47%.
La tesis de la inducción
Este dato desmitifica la narrativa oficial. El apoyo masivo de la población al gobierno no es un cheque en blanco, ni una manifestación de opinión enteramente libre. Es, en realidad, un doloroso respaldo social económicamente inducido por las transferencias directas de dinero depositadas en las tarjetas de los programas sociales.
El factor “Soylent Green”
Para entender esta dinámica, vale la pena recurrir a la analogía de la película clásica de ciencia ficción “Cuando el destino nos alcance” (“Soylent Green”). En ese futuro distópico, la sociedad no apoya al sistema porque esté convencida de sus bondades o de su justicia; la gente consume la ración diaria que el régimen reparte simplemente porque es la única forma de no morir de hambre.
La complicidad tácita
Al igual que en el filme, en nuestra realidad se crea una especie de pacto de silencio. No estamos ante una “reciprocidad” feliz ni ante el agradecimiento ideológico de un pueblo que apenas “mal come” con lo que le dan. Lo que verdaderamente existe es un voto resignado, derivado de una humillante pobreza que no desaparece, pero que encuentra en esa ración un auxilio indispensable para el día a día.
Trabajar para comer
La mayoría de la gente en México vive atrapada en una economía de subsistencia. Cuando se vive al día, nadie tiene un verdadero margen de elección. El dolor de la necesidad borra las libertades teóricas.
El dolor de la complicidad
Bajo esta luz, el ciudadano se vuelve “cómplice” de los programas sociales, pero no por convicción hacia un movimiento político como Morena, sino por una necesidad biológica inevitable. Su prioridad es poner comida en la mesa de sus hijos, una urgencia que aplasta cualquier posibilidad de crítica al poder. Votar por el oficialismo en estas condiciones no es un cinismo bochornoso; es el reflejo del dolor agudo y profundo de la supervivencia.
La captura del bienestar
La tragedia política ocurre cuando el Estado condiciona la ayuda social a través del despliegue, casa por casa, de los “servidores de la nación”. Ante la amenaza implícita de perder el sustento, los más humildes hacen lo necesario para asegurar su existencia, incluido el respaldo en las urnas. Es ahí donde la ayuda gubernamental pervierte su naturaleza: deja de ser un derecho ciudadano para convertirse en una dádiva que priva de la libertad. Por supuesto que criticar al régimen es un lujo que no pueden darse los que tienen hambre.
Conclusión
Sé que la mayor parte de quienes tenemos una comida segura, servicios básicos y un modo de vida un poco mejor, no vemos de cerca el sufrimiento de aquellos que trabajan cada día y ganan, en todo un turno, apenas para comer. Reconocer ese dolor es el primer paso para entender que su silencio no es aprobación, sino el costo de subsistir.
Anécdota extra
Un comensal en un restaurante de lujo llamó a su mesero. “Mande usted”, respondió el joven. El cliente le preguntó: “¿Por quién vas a votar?”. “Por Morena, señor”, contestó. “¿Y por qué?”. “Yo sostenía a mis padres; soy de Oaxaca, señor, y de mis propinas les mandaba lo que podía. Ahora ya no les mando nada; los dos tienen su pensión y el dinero me alcanza mejor aquí en mi casa”.
Para combatirlos mejor hay que conocer las razones detrás de ese voto. La única buena noticia es que regalar dinero tiene un límite… Y llegará pronto.
Dr. Fernando A Herrera. Periodista y politólogo, es Doctor en Administración por la UACH. Presidente del IEE Chihuahua (2006-2015); presidente de Instituciones Electorales de las entidades federativas en México (2014). Es autor de la trilogía “Secretos” filosofía para la vida cotidiana. Presidente y director general de chihuahuaexpres.com.mx
Sígueme en mis redes:
https://www.youtube.com/@Chihuahuaexpres
En Facebook Fer Herrera Sota, Caballo y Rey
En el portal informativo chihuahuaexpres.com.mx
O en X (Twitter) Fernandoherrera.me
E-mail: fernando.herrera@chihuahuaexpres.com.mx



