Inicio ASI ES CUANTO La ironía de la vida para el dictador

La ironía de la vida para el dictador

Lic. Maclovio Murillo.- Aun para los dictadores que rebosan de poder mientras les dura,  la vida es irónica en muchos casos, como en el de Nicolás Maduro.

Ese personaje, mientras gobernaba Venezuela, mostraba su absoluto desprecio con cada acto autoritario que emitía, no solo a la ley, sino también a los órganos jurisdiccionales autónomos, encargados de aplicarla.

Pero cuando sobrevino su estrepitosa e irremediable caída, tanto él como los pocos simpatizantes con que contaba, lo cual incluye a los trasnochados gobernantes socialistas de pueblos hermanos, han sido los primeros en invocar a su favor, las violaciones legales al verificarse su captura.

Ahí es cuando no se acuerdan del sabio consejo popular que dice: A puñaladas iguales, llorar es cobardía.

Me trae a la memoria aquel mal mexicano que, en su borrachera de poder, decía: ”Al diablo con las instituciones” y “ No me vengan con que la ley es la ley”.

Ojalá y la detención de Maduro, también produzca en él, aunque sea alguna reflexión, y sirva de ejemplo para contener –aunque sea un poco– a quienes, en la tentación de convertirse en dictadores, ya le apostaron a la destrucción de nuestro sistema de justicia.

¡Así, es cuanto!