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Hablemos de la perspectiva de género

Dr. Fernando de Jesús Hernández Estrada.- La perspectiva de género, término habitual en nuestros días, tiene detrás una historia ardua de lucha de muchas mujeres y unos pocos hombres por dignificar la presencia de la mujer en todas las facetas de la vida, cuya meta esperada es la obtención de la igualdad real, atendiendo la equidad en las obvias diferencias. 

El concepto hace alusión a un continuo batallar histórico que busca exhibir cómo las diferencias entre mujeres y hombres se dan, no solo por su determinación biológica, sino también por las diferencias culturales asignadas a los seres humanos. La Revolución Francesa fue pionera en las luchas y reivindicaciones del derecho a la igualdad de todos los seres humanos. 

• Paradójicamente, el prominente filósofo E. Kant, en 1797, realizó una distinción entre los ciudadanos “pasivos”, incluyendo a mujeres,  niños y ciudadanos no propietarios, al considerarlos seres desprovistos de esta cualidad “natural”. 

• En México, la Epístola de Melchor Ocampo -un liberal progresista-, mantenía la diferencia entre hombre y mujer con un papel asignado a ésta de sierva.  Hermila Galindo, en 1916, presentó la demanda del sufragio femenino ante el Congreso Constituyente, pero se negó el voto a las mujeres bajo el argumento de su supuesta incapacidad, pero logró que se les reconocieron algunos derechos como ocupar cargos públicos, asociarse con fines políticos, el derecho de petición y la posibilidad de tomar armas en defensa de la República.  

• La Constitución de 1917 ratificó la negativa al sufragio femenino, aunque se lograron algunos avances. Lázaro Cárdenas, en 1937, presentó una iniciativa para la concesión del voto pero nunca concluyó su declaratoria formal. Fue hasta el año 1953 que se permitió el sufragio femenino.  

• La década de los 70, -en diciembre de 1974- (A 1975 la ONU le denominó “año internacional de la mujer”), el Congreso Mexicano aprobó dos decretos que incidían en la igualdad jurídica de la mujer. A partir de esta etapa, se inició a nivel mundial el establecimiento del principio de igualdad y se realizaron convenciones, tratados, pactos, cumbres, declaraciones, etc. 

• La Carta de las Naciones Unidas, es el primer instrumento que refleja diversas medidas dirigidas a procurar la igualdad, así como la no discriminación por razón de sexo, misma que se puede considerar como el principio de la internacionalización de los Derechos Humanos.

Actualmente, contemplar el mundo desde la perspectiva de género,  nos lleva a comprender que, aceptando nuestras diferencias,  mujeres y hombres deben replantear su relación antropológica, histórica y social desde un enfoque  en continua construcción y siempre en base al entendido de que, -en esencia y dignidad-, todos los seres humanos somos iguales. La perspectiva de género ayuda a comprender mejor, tanto la vida de las mujeres como la de los hombres y las relaciones que se dan entre ambos.  

Es muy importante aplicar esta perspectiva en la sociedad, porque permite detectar cuándo se produce la discriminación de las mujeres y así, cursar por vías de respeto para mejorar la vida de las personas, de las sociedades, de los países y fomentar así,  todos los ámbitos productivos, resolviendo esta eterna dialéctica, que elimina todo elemento de pugna o violencia de reacción, convirtiéndolo en un esfuerzo mutuo de adopción del modelo de colaboración y establecer un nuevo paradigma de equidad y respeto.

El reto es eliminar prejuicios y resistencias  cuyo alcance debe llevarnos al pleno desarrollo humano y productivo del país. Sirva este documento para rendir homenaje a todas las mujeres, pasadas y presentes, que persisten en la lucha, -con frecuencia estéril en apariencia-, por modificar de raíz aquellas conductas regidas por una cultura milenaria que no les es favorable y que, lo digo convencido, a nadie es útil.