Filipinas.- Una provincia del sur de Filipinas y su capital, devastada por la guerra, quedarán bajo una cuarentena leve a partir de octubre, mientras en el resto del territorio se suavizarán las restricciones para impulsar la maltrecha economía del país con más casos de coronavirus en el sudeste asiático.
El presidente Rodrigo Duterte anunció las restricciones para octubre en declaraciones televisadas el lunes en la noche. La provincia de Lanao del Sur y su capital, Marawi, quedarán aisladas a partir del jueves por el repunte de las infecciones en las últimas semanas.
Ni Duterte ni las autoridades proporcionaron más detalles sobre las medidas en Marawi, pero una cuarentena suave podría confinar a la mayor parte de los residentes en sus casas salvo para emergencias médicas, para comprar comida y para otros desplazamientos esenciales. Los centros comerciales y otros negocios vitales pueden operar parcialmente, pero los centros de ocio y entretenimiento, además de los gimnasios y cines, cerrarán.
El área metropolitana de Manila y otras cinco ciudades seguirán bajo restricciones generales, y se permitirá que más negocios y transporte público operen parcialmente siempre que los usuarios lleven mascarilla, pantallas faciales y guarden la distancia de seguridad.
Las clases en las escuelas públicas comenzarán online el 5 de octubre, luego de una demora causada por la pandemia.
Hasta el lunes, Filipinas había confirmado más de 307.000 contagios, con 5.381 fallecidos a causa del coronavirus.