La legisladora calificó las acusaciones en su contra como un “agravio colectivo injustificado” y aseguró que no ha traicionado los principios de la Cuarta Transformación.
Negación de voto a favor: Díaz fue enfática al declarar que ni ella ni su compañera, Édith Palma Ontiveros, votaron a favor del tema que se les pretende “endosar” (presumiblemente relacionado con el endeudamiento público).
Justificación de su ausencia: Aclaró que su ausencia en el pleno fue “mínima y momentánea”, pero bajo ninguna circunstancia premeditada. Como prueba, señaló la existencia de una reserva registrada ante la Secretaría de Asuntos Legislativos donde condiciona su postura ante el endeudamiento.
Fuego amigo: La diputada lamentó que los ataques provengan de su propio movimiento, calificando la situación como un linchamiento político basado en la desinformación. “Esa práctica no solo es incorrecta, es profundamente contraria a los principios de verdad, honestidad y justicia”, afirmó.
Bajo el lema “El que nada debe nada teme”, Rosana Díaz reiteró que su lealtad permanece con el pueblo de Chihuahua y con el proyecto de nación. Hizo un llamado a la unidad dentro de sus filas, señalando que la transformación no se construye atacando a los propios compañeros, sino caminando con congruencia.
”Yo seguiré firme. Ni un paso atrás en la defensa del pueblo y del proyecto de nación que estamos construyendo”, concluyó el comunicado.




