Dr. Fernando A. Herrera M.- La falta de rumbo y gobierno propicia caos y un río revuelto en el que los mafiosos protegidos pescan los tesoros de México.
El asesinato de Carlos Manzo es la gota que derrama el vaso. Hoy el país tiene claro que los abrazos son para los criminales y los balazos para el alcalde que pidió ayuda y cuyos gritos desesperados se perdieron en el desierto.
El alcalde que pidió ayuda a la presidente, y a nadie más, acusó ante la sociedad y ante ella, en videos públicos, al gobernador Ramírez Bedolla, a un senador y al diputado Leonel Godoy de ser los jefes de la mafia.
Hoy, la presidente lamenta el error de juicio que pudo evitar la orfandad del bebé que vimos en brazos de Manzo y un asesinato anunciado y a mansalva ante los ojos ciegos de la Guardia Nacional y su escolta que, eso sí, se ocupó de ultimar al joven enviado a matarlo.
Jamás pensaron que ganarían… Y por supuesto, ahora no saben qué hacer.
Cuando se pierde el piso
Andrés Manuel dejaba pasar todo tipo de abusos, destrozos, toma de casetas y desmanes a sus consentidos de la CNTE, incluso los premió durante su sexenio con sus locas exigencias e increíbles cantidades de dinero.
Las otras marchas siempre infiltradas por sus vándalos encapuchados cometiendo desmanes por doquier, nunca fueron reprimidos. Y decía que el ejército es pueblo y que no echará al pueblo contra el pueblo.
La gente tiene el derecho de manifestarse, y El Peje se quejaba:
Cuando nosotros lo hicimos fuimos reprimidos todo el tiempo; México tiene víctimas históricas de la permanente represión de gobiernos autoritarios y los ejemplos extremos son Tlatelolco y Corpus Cristi.
Yo recuerdo a la propia presidente señalando esos hechos históricos de vergüenza nacional… Y también recuerdo cuando dejó pasar los daños, incendios y robos extremos causados por sus capuchas a los joyeros de la plaza del Zócalo, y que se sabe son afines a las causas de Morena.
Sin embargo, ahora presa de sus miedos, ordenó a ese bloque negro que dicen es de la CNTE y que tiene un estilo como el que enseñaba “el Mosh” para que atacaran a policías, luego huyeran, para arremeter contra los jóvenes que protestaron contra la ausencia de gobierno, precisamente cuando todavía se escuchaba el eco de su voz presumiendo que ya se contaban siete años de cero represión contra las marchas.
Lo dicho: la presidente perdió el piso, pero ahora deberá sumar a sus desvelos la vergüenza de que todo el mundo leyó y vio la nota de estos abusos policiacos, en los que dejó pasar la oportunidad de callarse y prefirió defender la agresión desde su circense carpa de gobierno.
Sígueme en mis redes:
https://www.youtube.com/@Chihuahuaexpres
En Facebook Fer Herrera Sota, Caballo y Rey
En el portal informativo chihuahuaexpres.com.mx
O en X (Twitter) Fernandoherrera.me
E-mail: fernando.herrera@chihuahuaexpres.com.mx


