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Amanecer

Raúl Ruiz.- Hoy amanecí divertido. Todavía la noche oscura, pero los sentidos comienzan a despertar.

Me remonté a la canción de Armando Manzanero que comienza: “Amanecer y ver tu rostro sonreír es un placer, un privilegio para mí”.

“Amor, son las 5:00 a.m. te estoy acercando un vaso con un batido de fresa que te va a encantar”. Suerbe.

Es la voz de mi mujer que me trae el primer alimento del día. Tengo que salir pronto de la sarcopenia o el cáncer me mata. Hago entre cinco y siete comidas y colaciones. Un par de sorbidos y no pasa nada. Sólo unas carcajadas que parecen irrumpir la noche y me culpan por adelantar el final del descanso nocturno.

¿De qué te ríes?, preguntó. O debería decir… ¿de quién te ríes? De nadie. Le contesto. Sólo que me pareció haber amanecido en una película de humor argentino. Ya los conoces como son de mamones.

Sin abrir los ojos todavía, le digo: Es una fresca bebida con el ligero sabor a fresa. “Te das cuenta. Nunca aprecias nada y eso que le puse cinco fresas maduras”, me reclama.

Espera, ¿y esa combinación con un extraño polvillo que escurre por las papilas laterales? “Ah, es que le pongo una cucharita de: POLIGES, calcio proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Un suplemento alimenticio que te mandó mi mamá”.

Y este cálido festival de nueces con almendras. ¡Nomamespancho!

Muy nutritivo comienza el día. Y al abrir los ojos, su rostro, envuelto en el hirsuto pelo bajo los primeros rayos del sol, me llenan de fuerza para comenzar el día.

Bébelo, no me quieras dormir con tu léxico mamón de gourmet.

Oye werita, ¿En serio piensas que amanezco muy mamón?

NO. Respondió sin detenimiento. “Tú desde el momento en que duermes eres mamón. Así que amaneces igual y así pasas el resto del día. Pero bueno, así te conocí y así me gustaste. ¿Listo para iniciar el día contra tu monstruo Metalepsis?

Mientras te afeito, díctale a tu reproductor de audio el arranque de Cartapacio y vámonos al IMSS a la consulta con tu doctora familiar.

Puntuales llegaron los camilleros que ordenó Toño Andreu y partimos rápidamente al punto convenido por el personal del IMSS, quienes nuevamente me quisieron hacer la jugada del ratón loco, pero hoy me la Perezcuellaron.

Traigo un equipo de camilleros depocamadre, sinceramente muy perros, Alfredo y Francisco. Ya hablaremos de ellos en otro capítulo.

Para cuando llegamos, mi doctora había leído ya todos los reportes de laboratorio. Me recibe con una gran sonrisa y una grata noticia. “Los antígenos prostáticos bajaron en un mes de 5 a1, hemos controlado la glucosa en parámetros de 110, hasta 135. Ya sin medicamentos, sólo bajo control alimenticio.

Sólo una ligera arritmia que detecta el electrocardiograma nos descompone la fiesta, pero yo digo que estamos listos para la siguiente cirugía.

Hoy viernes, tengo cita con el internista para que confirmes estos datos. Con razón, no vi a Metalepsis ayer, ni hoy. ¡ni los juertes dolores de espalda!

Déjenme flotar. Que ya pronto saldremos de esta. Les seguiré contando.

¡Bendito sea Dios!