En Palacio de Gobierno se realizó la noche de este domingo una ceremonia de disculpa pública histórica de la Fiscalía General del Estado (FGE) en relación al feminicidio de la niña Sonia Ivett Sánchez Ramírez y/o Sonia Ivett Ramírez Ramírez de 13 años edad, quien fuera asesinada en Ciudad Juárez.
Estuvieron presentes el fiscal General del Estado, César Augusto Peniche Espejel; los padres de la niña, Jesús José Sánchez Reyes y María L. Ramírez Contreras; el hermano de la menor, José Alfredo Ramírez; Néstor Manuel Armendáriz Loya, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y Wendy Paola Chávez Villanueva, titular de la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM).
La niña fue asesinada el 8 de agosto de 1996 en Ciudad Juárez y la disculpa se debió pedir debido a la indebida e ineficaz integración del expediente, por las omisiones involuntarias o deliberadas asumidas a lo largo de la investigación.
María L. Ramírez, madre de la menor, fue la primera en tomar la palabra para agradecer el memorial para su hija, aunque resaltó que esto no se las regresará. “Hoy tengo fe que todas ellas nos acompañan e invito a que todos como una familia que nos encontramos en este recinto, nos acompañemos desde la empatía y el amor”, dijo a punto del llanto la mujer después de hacer referencia a las mujeres desaparecidas, las ausentes que hay en el estado.
“Hoy se cumplen 25 años de que a mi amada hija le quitaron la vida brutalmente. Fue tanto el daño a su frágil cuerpo, que no lo reconocí. Nunca podremos olvidar a mi hija, que me arrebataron tan cruelmente”, recordó la mamá.
Wendy Chávez, titular de la FEM, aseguró durante su intervención, que la disculpa fue por la violación al derecho de Sonia Ivett de vivir una vida libre de violencia y el acceso a la justicia en su modalidad de procuración de justicia.
Fue una ceremonia en la que no hubo aplausos, entre cada intervención solamente había un profundo silencio por parte de los asistentes, en su mayoría con ropa oscura y cubrebocas negro.

A 25 años de su muerte, no existe un culpable por este hecho. “Nos encontramos aquí con el propósito de reconocer la responsabilidad de la Fiscalía General de Chihuahua por la violación a los derechos fundamentales. Para hacer de este un acto que genere en parte reparación para la familia de Sonia Ivett y para su memoria y justicia transicional, para procurar que ninguna niña, niño o adolescente, mujeres, todas, vivan lo que Sonia Ivett vivió, me dirijo a ustedes, pero principalmente a la familia de Sonia Ivett para hablar de la vida de Sonia Ivett y también de las circunstancias de su muerte”, dijo la fiscal.
José Alfredo, hermano de la niña asesinada, también tomó la palabra. “Había solicitado que esta disculpa histórica se tradujera al alemán bajo y al rarámuri y no se ha cumplido. Esto es para mi hermana Sonia Ivett y todas las mujeres, niñas y adolescentes víctimas de feminicidio, desaparición forzada y trata de personas”. Cuestionó que durante 23 años les fue negada la carpeta de investigación por no poder comprobar parentesco con Sonia Ivett ya que el ministerio público puso erróneamente sus datos.
“Hoy Sonia Ivett está legalmente viva y está legalmente muerta”, dijo mostrando dos actas. “Fue hasta 2019 que yo me entero que todas las atrocidades que cometieron con mi hermana, con la carpeta de investigación. En 2018 solicité una prueba de ADN de Sonia Ivett para cotejarla con el de mis padres, la cual hasta esta fecha me ha sido negada”, cuestionó José Alfredo.

Recordó que, tras el hallazgo en 2004 de 12 cuerpos sin vida en la propiedad de un comandante de la Procuraduría del estado, se despidió a 350 agentes estatales involucrados en redes de corrupción y crimen organizado, entre ellos los que habían llevado la carpeta de investigación de Sonia Ivett.
Posteriormente, los presentes depositaron en un jarrón una rosa blanca por cada año de feminicidios en Chihuahua, desde 1991 hasta 2021, 30 años de feminicidios en el estado. “Porque Sonia Ivett nunca obtendrá justicia”, remarcó José Alfredo Ramírez.
“Una disculpa pública nunca podrá reparar el daño que ha sufrido una víctima o que han sufrido las familias, pero no podemos ignorar ni olvidar ese sufrimiento y mucho menos a las víctimas. Lo sucedido en la década de los 90, de los 2000, de los 2010 y ahora de los 2020, no es obra de la casualidad, es obra de una sociedad que está enfrentando una descomposición, de una sociedad que reclama una mejor actuación de cada uno de sus miembros y también de sus autoridades. En nombre del Ejecutivo del estado, en el nombre de las autoridades del estado de Chihuahua, en el nombre de la Fiscalía General del Estado y de cada uno de sus miembros y en mi nombre propio, pido una disculpa a las familias, a las víctimas, a la sociedad, pero sabiendo que esa disculpa no va a reparar las cosas”, expresó el fiscal General del Estado, César Augusto Peniche.
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